El cantautor galés radicado en Australia presenta su primer álbum de estudio, una colección de siete canciones que combina guitarras contundentes, melodías memorables y pasajes acústicos cargados de emoción.
Después de años escribiendo canciones y grabando de manera independiente, el músico y compositor Dan Higgins da un paso decisivo en su carrera con el lanzamiento de «Twenty Twenty Six», su álbum debut, disponible desde el 1 de agosto.
Originario de Monmouth, Gales, y actualmente radicado en Adelaida, Australia, Higgins construyó su identidad musical tomando influencias del britpop, el punk melódico y el rock alternativo de los años 2000, con nombres como Green Day, Oasis, Idlewild, Blink-182 y Feeder, a los que más tarde sumó artistas de raíz folk como Frank Turner.
El disco está integrado por siete canciones que recorren diferentes climas, desde composiciones impulsadas por guitarras distorsionadas hasta momentos más íntimos de carácter acústico. Su carta de presentación es «Commuting», un sencillo inspirado en ese breve espacio de tiempo entre la jornada laboral y el regreso al hogar, un momento cotidiano convertido en reflexión musical.
«Twenty Twenty Six» representa además un logro profundamente personal. Higgins escribió, interpretó y grabó íntegramente el álbum por su cuenta desde el living de su casa, utilizando un equipamiento modesto y apostando por un proceso de producción artesanal que incluyó experimentos con simuladores de amplificadores para las voces y técnicas de masterización orientadas a conseguir un sonido cálido y nostálgico.
Con este lanzamiento, Dan Higgins inaugura oficialmente una nueva etapa artística, consolidando un proyecto solista que nació como un desafío creativo y hoy se materializa en un debut sincero, melódico y cargado de identidad.





