Sergio Vall, ex baterista de Los Violadores, encabezará una jornada dedicada a la banda y, especialmente, a quienes hicieron de su música una parte fundamental de sus vidas. El encuentro será el sábado 22 de agosto en el Centro Cultural Lezica (Lezica 4266 – CABA), a las 18hs., con bandas tributo, invitados, un documental y un repaso por aquel histórico concierto de Obras Sanitarias de 1990.
El encuentro tendrá como protagonista a Sergio Vall, ex baterista de la formación, pero con una particularidad: los verdaderos protagonistas serán los fans.
La propuesta recupera el espíritu de aquel histórico concierto que Los Violadores ofrecieron en el Estadio Obras Sanitarias el 18 de agosto de 1990, una fecha que quedó registrada en la memoria de seguidores de distintas generaciones.
Durante la jornada, alrededor de diez bandas y artistas interpretarán canciones del repertorio de Los Violadores. Algunas serán formaciones tributo, mientras que otras llegarán con sus propias propuestas para versionar entre tres y cinco temas de la banda.
Entre los tributos participarán Verdaderos Impostores, Antagónicos, Viejos Patéticos, Petróleo y Sangre y Madre Noche. También habrá artistas que, sin ser bandas tributo, se sumarán a la celebración interpretando canciones de Los Violadores. Entre ellos estarán Zona Roja, Última Excusa y Topadora.
Uno de los momentos especiales de la jornada estará a cargo de Carlos Darío Saidman, conocido como “El Maestro”, quien participó del histórico concierto de Obras de 1990. En aquella oportunidad fue parte de una particular versión de «La Oda a la Alegría«, además de interpretar el clásico «Más Allá del Bien y del Mal«.
La jornada también incluirá la proyección de un documental construido a partir de testimonios de fans y personas vinculadas a la banda durante aquella época, recuperando recuerdos, historias y experiencias alrededor de Los Violadores y su público.
Como cierre, Sergio Vall volverá a ejecutar canciones de aquel concierto de 1990, acompañado por imágenes de época y la participación de invitados, amigos y seguidores de la banda.
Más que un simple tributo, la propuesta busca convertirse en un encuentro entre músicos y público para volver sobre una parte fundamental de la historia del punk argentino y sobre la relación particular que Los Violadores construyeron con sus seguidores.





