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Franhidal: una nueva etapa para una búsqueda musical personal

FRANHIDAL

Franco Hidalgo presenta FRANHIDAL como una nueva etapa de su recorrido musical, en la que apuesta por una mayor autogestión y una identidad artística que reúne sus experiencias y aprendizajes. En los Premios AqM a la Música Independiente 2026, está nominado en las categorías Proyecto Pop-Rock Fusión, por “Una vez más”, y Artista Revelación.

Después de publicar tres discos bajo tu nombre, atravesar distintos escenarios y trabajar con sellos y editoriales, la pandemia marcó un cambio en tu recorrido. ¿Cómo fue el proceso que te llevó a transformar esa experiencia en el nacimiento de FRANHIDAL y qué representa esta nueva etapa en tu carrera?

FRANHIDAL es una nueva etapa dentro de un camino que llevo recorriendo hace muchos años. Durante bastante tiempo trabajé bajo mi nombre, Franco Hidalgo, con el que publiqué tres discos, realicé videoclips y tuve la posibilidad de tocar en distintos escenarios y participar en medios de Mendoza. También trabajé con estudios y sellos de la provincia y, en una etapa de mi carrera, tuve un contrato editorial con Warner Chappell para parte de mi obra.

Después de presentar mi último trabajo en el Teatro Le Parc llegó la pandemia y, como le pasó a muchos proyectos, todo cambió. Con el tiempo se terminó separando la banda con la que venía trabajando y ahí hubo un tiempo de búsqueda. Seguí haciendo música, componiendo, probando cosas nuevas y buscando hacia dónde quería llevar esta nueva etapa, pero durante varios años no publiqué material. Así empezó a tomar forma FRANHIDAL. No lo siento como empezar de cero ni como borrar lo anterior. Es una nueva etapa. Hoy el proyecto es mucho más autogestivo: además de escribir y componer las canciones, también las produzco y me hago cargo de todo el proceso para llevarlas adelante. Creo que FRANHIDAL tiene mucho de todo lo que hice antes, pero también de todo lo que aprendí en el camino. Y hoy me representa más que nunca.

En tus canciones aparecen los vínculos, los cambios y las pequeñas escenas de la vida cotidiana, incluso aquellas que muchas veces pasan inadvertidas. ¿Cómo transformás esas experiencias en música y qué te interesa generar en quien escucha una canción que nace de algo tan personal?

Actualmente busco hacer canciones desde lo que me pasa. Muchas veces parto de algo que estoy viviendo, de una situación, un vínculo, una contradicción o algo que todavía estoy tratando de entender, y la canción aparece como una forma de atravesarlo. Me interesan mucho esas cosas que nos pasan mientras estamos viviendo la vida: los vínculos, los cambios, las pérdidas, el amor, las decisiones que tomamos y también las cosas que nos cuesta aceptar de nosotros mismos. Pero también me interesa volver a mirar lo cotidiano, esas cosas que tenemos tan incorporadas que muchas veces dejamos de ver. Un momento con alguien, una charla, un lugar, una costumbre, algo tan simple como mirar el sol un rato. Creo que ahí también hay mucho para decir y para sentir.

No siempre escribo porque ya entendí algo. Muchas veces escribo justamente porque todavía no lo entendí del todo. Creo que ahí está una parte importante de lo que hoy me moviliza como artista: poder contar algo que nace de un lugar muy personal, pero que al mismo tiempo pueda hacer que otra persona diga “a mí también me pasó”. No necesito que una canción tenga una respuesta o una enseñanza. Me interesa más que sea honesta con lo que estaba sintiendo cuando la escribí. Hoy siento que FRANHIDAL tiene mucho de eso: de mostrarme un poco más como soy, con lo que entiendo y con lo que todavía estoy aprendiendo. Y, sobre todo, de seguir haciendo canciones que me representen en este momento de mi vida.

En esta etapa asumís no solo la composición, sino también la producción y buena parte de la gestión de tu proyecto. ¿Qué objetivos te proponés para FRANHIDAL y qué te gustaría que tus canciones llegaran a despertar en quienes las escuchen?

Por delante tengo muchas ganas de seguir haciendo crecer FRANHIDAL desde la música. Seguir componiendo y produciendo canciones, sacar nuevo material, compartirlas con otros músicos y empezar a llevar cada vez más este proyecto al escenario. También me gustaría que todo lo que vengo haciendo termine tomando una forma más grande, ya sea en un disco, un EP o en alguna obra que tenga sentido para esta etapa. Pero más allá de esos proyectos concretos, uno de mis objetivos es consolidar una identidad propia y seguir descubriendo cuál es mi manera de decir las cosas.

Estoy aprendiendo mucho en este proceso y disfruto también de esa parte de no tener todo resuelto. Obviamente quiero que mi música llegue a más personas, pero no pienso solamente en números. Me interesa mucho más que alguna canción llegue a alguien en el momento justo. Que pueda acompañarlo, hacerle pensar algo, ayudarlo a mirar una situación desde otro lugar o simplemente hacerle sentir que no está tan solo en eso que le pasa. Cuando era adolescente, escuchar determinadas canciones fue una especie de salvavidas para mí. No porque me dieran las respuestas, sino porque me ayudaban a hacerme preguntas. Y creo que eso es algo que me gustaría poder generar también desde FRANHIDAL. No sé exactamente hasta dónde puede llegar este proyecto y, de alguna manera, también me gusta no saberlo. Tengo ganas de seguir haciendo canciones, tocar, compartirlas y construir este camino de a poco. Y si en ese recorrido alguna canción consigue quedarse con alguien, acompañarlo en un momento o abrirle una pregunta que necesitaba hacerse, para mí ya es un montón.

Hoy, los artistas independientes deben ocuparse de producir, comunicar y difundir su música en un escenario saturado de propuestas. Desde tu experiencia, ¿cómo se puede construir una identidad propia y sostenerla sin perder de vista la motivación original de hacer música?

Creo que uno de los principales desafíos hoy es poder construir una identidad propia en medio de tanta cantidad de música y de contenido. Hay muchísimos artistas haciendo cosas buenas y también hay una cantidad enorme de estímulos todo el tiempo. Entonces no alcanza solamente con hacer buenas canciones: también hay que encontrar la manera de que alguien se detenga a escucharlas. Y para un proyecto independiente eso se vuelve todavía más difícil porque muchas veces uno tiene que hacer todo. Componer, producir, grabar, comunicar, generar contenido, organizar fechas, aprender herramientas nuevas y también sostener económicamente el proyecto. Pero creo que el desafío más grande está en no perderse en todo eso. En no terminar haciendo cosas solamente porque funcionan o porque es lo que parece que hay que hacer para llamar la atención. Para mí, sostener una carrera independiente también significa poder crecer sin dejar de reconocer por qué empezaste a hacer música en primer lugar. Hoy hay más herramientas y posibilidades que antes, pero también hay más ruido. Y creo que encontrar una voz propia y sostenerla en el tiempo es, quizás, una de las cosas más difíciles y más importantes.

Si alguien todavía no conoce tu música, ¿Qué canción, disco o lanzamiento le recomendarías escuchar para acercarse a tu propuesta? ¿Por qué elegís ese material?

Si alguien todavía no conoce FRANHIDAL, probablemente le recomendaría escuchar “Ya no quiero discutir”. Por un lado, porque la canción tiene mucho de lo que hoy estoy buscando decir, pero también porque siento que ahí empieza a aparecer con bastante claridad una búsqueda sonora propia. Arranca desde un lugar muy cálido e íntimo, con guitarras criollas y juegos vocales, y de a poco va creciendo hasta llegar a un clímax. Me gusta que la canción tenga ese recorrido y que no se quede todo el tiempo en el mismo lugar. Hay una búsqueda de matices, de contrastes y de distintas intensidades, algo que también me interesa mucho a la hora de producir: tomar elementos que conocemos y encontrar una manera diferente de combinarlos para que la canción tenga su propio clima. Además es una canción corta y cálida, de esas que siento que pueden acompañarte mientras vas viajando, camino a la montaña, a un camping o simplemente mirando por la ventana. Por eso la elegiría como puerta de entrada: porque tiene una historia personal detrás, pero también tiene una manera de sonar que empieza a mostrar quién soy y hacia dónde quiero seguir buscando.

¿Hay algo más que quieras contarle a la comunidad de Aquí Música?

Simplemente agradecerles por el espacio y por haber incluido a FRANHIDAL entre los proyectos nominados. Me pone muy feliz que estas canciones sigan encontrando lugares y personas nuevas, y poder compartir esta edición con tantos proyectos independientes de distintos lugares. Gracias por escuchar, por darle espacio a nuestra música y por hacer posible este encuentro. Para mí, formar parte de esto ya es una alegría enorme.

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Ezequiel Calvo
Heredero de una dinastía periodística, su bisabuelo y su abuelo fueron directores de El Eco de Tandil, tradicional diario en el que también trabajó su padre. Creció inmerso en un entorno donde la palabra, la noticia y la cultura eran parte de la vida cotidiana. Desde joven se vinculó con los medios, la escritura y la música. Es músico y compositor en la banda de electropop Blop!, responsable de relaciones públicas y curador musical en la revista Aquí Música, y productor en AqM Produce, agencia dedicada a la promoción y el desarrollo artístico.

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