Oscar Irustia combina raíces del folclore argentino y latinoamericano con sintetizadores y recursos electrónicos, en una propuesta instrumental pensada también para acompañar distintos momentos de la vida cotidiana. Con un catálogo orientado al universo audiovisual, ahora trabaja en llevar su música a espacios en vivo que dialoguen con esa identidad sonora. En los Premios AqM a la Música Independiente 2026, está nominado en la categoría Proyecto Folktrónica por “Melancolía Andina”.
¿Cómo fue tomando forma el proyecto desde sus primeros pasos hasta la etapa en la que se encuentra hoy?
El comienzo del camino se da en la composición de más de 50 tracks con un destino audiovisual o de syncro con imágenes, ya que en un 90% es música instrumental chill out, lo fi, mezcladas con instrumentos étnicos latinoamericanos, como cajas y charangos ademas de los sintes.
En las canciones aparecen distintas experiencias, ideas y búsquedas. ¿Qué te interesa expresar actualmente a través de la música y qué te impulsa a seguir creando?
Esta música desde un principio, buscó la identidad del folclore argentino y las raíces latinoamericanas, la posibilidad que brindan las plataformas de música donde se pueden escuchar desde cualquier lugar del mundo las canciones, brindan esa posibilidad de mostrar a modo de World music, algo con raíz e identidad; Y la parte electronica como el trap o el chillout representan una parte más universal en las composiciones. El desafío esta en poder musicalizar momentos de distintas personas que vivan en cualquier lugar del mundo. Yo entiendo que la música hoy se vive así, música para cenar, música para estar con amigos, para estudiar etc, y mi música cumple exactamente con esas consignas.
Cuando pensás en lo que viene, ¿qué proyectos o caminos te gustaría desarrollar en esta etapa?
En este momento me encuentro preparando el terreno para poder tocar en vivo el material, si bien en un comienzo solo se pensó en el mundo audiovisual o estoy armando un circuito de hoteles, rooftops, espacios gastronómicos y de arte, que dialoguen con esa identidad y funcionen como música para ambientar espacios más que como un «show».
Desde tu experiencia, ¿qué obstáculos resultan más difíciles de resolver para sostener y hacer crecer un proyecto musical independiente?
Podría ir por la respuesta fácil de lo económico, pero hay todavía mucha falta de información acerca de como funciona la industria musical. Yo también doy clases de management en la universidad y algunas asesorías de desarrollo artístico y veo mucho desconocimiento de las herramientas de organización o de autogestión, me da la sensación que hoy el poder ya no está en manos de las discográficas, sino en mano de los músicos independientes, el problema es que en muchos casos no sabemos qué hacer con ese poder.
Si alguien todavía no conoce su proyecto, ¿qué canción, disco o lanzamiento le recomendarían escuchar para entrar en su universo musical? ¿Por qué?
Definitivamente «Melancolía Andina« representa esa mezcla de estilos que conforma mi estilo… Me dio mucha alegría la nominación de este tema, por que es una canción que me gusta mucho; como se resuelve a lo largo de toda estructura el leitmotif y todo lo que lo rodea, en ese juego de tensión y relax. «Melancolía Andina» es una gran representante de mi catálogo
¿Qué opinión tenés sobre este tipo de iniciativas, como los Premios AqM, que buscan reconocer, visibilizar y generar nuevos espacios para la música independiente?
Como artista me alegro mucho saber quienes son los que votan, conocer sus caras… Todo eso le aporta transparencia y no como en otros premios de la industria.




