El cantante, compositor e integrante de Las Manos de Filippi llegará a Tandil el viernes 30 de octubre para participar de «Octubre es Oktubre«, una jornada que reunirá música en vivo, artes visuales, serigrafía y experimentación sonora en el Centro Cultural 990 (Yrigoyen 990) a las 21hs.
En diálogo con Aquí Música, reflexiona sobre el escenario político internacional, el reconocimiento del músico como trabajador, la creatividad de las nuevas generaciones y «Que fluya la vibra«, su último trabajo discográfico. Además, anticipa qué encontrará el público en su propuesta acústica.
El presente me recuerda, salvando las distancias, a la década de 1930: crisis económicas, movimientos autoritarios, polarización y conflictos internacionales. ¿Encontrás semejanzas entre aquella época y la actual? ¿Creés que avanzamos hacia una mayor confrontación global?
Sí, creo que hay una gran tendencia a la guerra en este momento y que, por eso, también se polarizan las políticas. Pero creo que tenemos que ser parte de los trabajadores que trabajen sobre esa polarización y aprovecharla también para avanzar con nuestras reivindicaciones a nivel mundial.
También hay que seguir los pasos de quienes están marcando el camino. Por ejemplo, hoy la juventud francesa está teniendo un papel importante, y sus reclamos se relacionan mucho con las necesidades que también viven los jóvenes acá.
¿Por qué creés que todavía cuesta reconocer al músico como un trabajador, incluso en sectores con posiciones ideológicas muy diferentes?
El tema del músico como trabajador es algo que primero tenemos que hacer carne nosotros mismos y sentirnos parte de la clase trabajadora. Eso también se logra luchando por los intereses de los músicos, por nuestros intereses como trabajadores. Creo que la tragedia de Cromañón fue un punto de inflexión. A partir de ahí hubo una toma de conciencia, la necesidad de parar un poco y empezar a pensar que, en realidad, somos trabajadores.
Tenemos que empezar a luchar por nuestras reivindicaciones: mejores lugares, mejores salarios, como en cualquier otro gremio. Pero, a la vez, esta es una actividad cultural. También hay que pensar en los jóvenes y en todos los que quieren vivir de esto, transformarlo en un oficio y hacer de la música su trabajo.
El Estado tiene que entender que la gente, y especialmente los jóvenes, tiene derecho a acceder a la cultura. Por eso es muy importante que los músicos y los artistas luchemos contra la privatización de la cultura y exijamos que el Estado garantice ese derecho, sobre todo para quienes todavía no son profesionales. Esa también es una tarea de los músicos y los artistas como trabajadores. Después, lo que piense la gente no sé si cambia tanto.
¿Creés que el rock y la música popular están perdiendo su capacidad de incomodar y cuestionar? ¿Qué les dirías a los músicos jóvenes que tienen algo incómodo para decir, pero temen que eso pueda perjudicar su carrera?
No, creo que los músicos, sobre todo los jóvenes que quieren dedicarse a la música o al arte en general, tienen que hacer lo que tengan ganas. Obviamente, no se trata de dejarse llevar por el miedo: hay que superarlo como sea, pero hacer lo que uno tenga ganas. Tampoco creo que sea obligatorio hacer música de protesta. Hay mil estilos para hacer e inventar. Veo que los jóvenes hoy volvieron a tomar, en cierto punto, las riendas de la creatividad: inventan ritmos y prueban cosas nuevas. Y eso hay que apoyarlo.
En esta etapa también estás presentando «Que fluya la vibra«. ¿Qué nos podés contar sobre el álbum, qué búsqueda musical y artística hay detrás de estas canciones y cómo viene siendo la respuesta del público? ¿Qué planes tenés para los próximos meses: fechas, nuevas canciones, videoclips o algún otro proyecto que ya esté en marcha?
Sí, «Que fluya la vibra» es nuestro último trabajo. Son canciones que fuimos publicando a partir de la asunción de Milei, cada una en su momento. Ahora las reunimos en un disco y sumamos una nueva, que se llama “Palestina”. La búsqueda también es, como siempre, dejar una especie de memoria cantada de la época que vivimos, como ocurre con muchos temas de Las Manos de Filippi de otras épocas.
La respuesta del público viene siendo espectacular, sobre todo porque no son canciones que hayamos publicado todas juntas: ya venimos viendo la reacción desde que fuimos lanzando varios de los temas. La idea es llevar el disco por todos lados. El año que viene vamos a estar en Europa y estamos preparando los 35 años de la banda, también con temas nuevos. Antes de fin de año tenemos una gran gira por Chile y ahora estamos sumando fechas por acá.
Además, estamos llevando adelante un espectáculo que se llama «La Fiesta de las Manos«: es una fiesta con invitados, una presentadora, magia, malabares y doce músicos en escena. Estamos muy activos.
Para quienes vayan a verte en Tandil, ¿Con qué se van a encontrar en este show en formato acústico? ¿Cómo cambia la experiencia de tus canciones cuando las llevás a un formato más íntimo?
Mi show acústico hace un repaso por todas las formaciones en las que participé como compositor y autor: Che Chino, Agrupación Mamani, Las Manos de Filippi y mi propio espectáculo solista, que está más orientado al humor.
En este formato toman mucho protagonismo las letras y las historias de las canciones. Hago hincapié, sobre todo, en las que tienen más relato, en esos cuentitos que cuentan historias y que están cargados de cuestiones políticas, humorísticas y de una mezcla de todo eso.
Octubre es Oktubre: una jornada de música y cultura en Tandil
La presentación del Cabra será el viernes 30 de octubre en el Centro Cultural 990, en el marco de «Octubre es Oktubre«, una propuesta que reúne distintas expresiones artísticas y culturales.
La programación comenzará con Crisantemo y La Cofradía Variopinta, también participará Gonzalo Gianotti, con canciones de su autoría, mientras que Diego Dorado presentará una propuesta de live coding, combinando programación y música en tiempo real. El cierre estará a cargo de Los Thumilkys, grupo tandilense de folklore andino.
La jornada incluirá además una intervención del Taller de Serigrafía El Galpón, que realizará estampas alusivas a Diego Armando Maradona para quienes quieran llevar sus propias remeras o banderas. En el ingreso al espacio se podrá recorrer una muestra de fotografías y escritos vinculados con octubre como mes asociado a distintas rebeldías, movimientos sociales y procesos revolucionarios.
La propuesta busca reunir música, artes visuales, tecnología y memoria colectiva en un mismo espacio, con artistas locales y diferentes lenguajes que dialogan entre sí.
La invitación está abierta: el viernes 30 de octubre, el público de Tandil podrá encontrarse con el Cabra en un formato acústico que recupera canciones, historias, humor y mirada política, en una jornada que propone celebrar la cultura desde la diversidad y el encuentro.
Entradas anticipadas: $15.000.
En puerta: $20.000.
Informes y reservas: 249 421-9429 o 249 432-7750.




