«White is the new red» es un trabajo experimental publicado el pasado 22 de octubre por el catalán White Pèrill. De principio a fin es un viaje sonoro propiamente dicho, no son canciones en su construcción, concepto o definición literal, son piezas sonoras complejas y simples al mismo tiempo.
Este trabajo bien podría ser la banda sonora de un corto, o de una película, o incluso estar incluido en alguna performance y acompañar una exposición de museo, tiene esa impronta. Va del pop electrónico, al synthpop, con voces (en catalán) que utilizan efectos como el autotune (propio de esta época).
Los teclados suenan a Giorgio Moroder, y esas películas ochenteras que cambiaron la forma de componer para cine, y algunas piezas hasta nos remiten a la oscuridad de «Ánima» de Thom Yorke. Quedarían perfectas interpretadas por bailarines contemporáneos en un escenario.
Este álbum de 9 canciones es una autoproducción del artista (quién también se encargó de la mezcla) junto a notables músicos, y cada canción cuenta con su propia portada, que fue diseñada con ayuda de la IA al igual que el único videoclip: “Crestes y arestes”.
Sobre el artista
White Pèrill es el alter ego de Marc Mateu, músico, productor y compositor catalán anteriormente conocido como Red Pèrill, quien publicó varios discos entre 2014 y 2022, y fue encargado de companer la canción veraniega de la radio iCat (2019).
En 2022 decide concluir su proyecto principal y quedarse con el apelativo de White, nombre con el cual ya había sacado un EP electrónico instrumental en 2021. Su enfoque se volvió (aún) más electrónico, y le sirvió para dejar atrás algunos lastres del pasado y permitirse otras licencias más, como la de dar más importancia a su faceta de productor que a la de cantante o letrista.
