La cantautora tandilense Valentina Palacio fue nominada a los Premios AqM a la Música Independiente 2026 en las categorías Arte de Tapa y Proyecto Sonido Latinoamericano. En esta entrevista habla sobre su recorrido, la identidad detrás de sus canciones y el presente de «Tribu«, su nuevo álbum de 11 canciones, donde profundiza una búsqueda ligada al folk, el rock y los sonidos de raíz latinoamericana.
¿Cómo nació tu proyecto y qué recorrido hiciste hasta llegar al momento actual?
Mi proyecto es solista y estoy en actividad desde 2021. Tengo 23 años, soy cantautora de Tandil y comencé interpretando canciones de Mercedes Sosa, Marcela Morell, Abel Pintos, Drexler, Aristimuño… Con el tiempo me di cuenta de que componer era mi motor de vida.
En 2019 lancé mi primer EP, «Llora, Niña«, un álbum que habla principalmente del duelo, tanto simbólico como literal: perder vínculos, ganar experiencia, perder personas cercanas y enfrentarte a la muerte por primera vez.
Ese álbum fue muy bien recibido en mi ciudad y eso me impulsó a seguir componiendo. También comenzaron las presentaciones en vivo y los viajes a localidades cercanas e incluso a Buenos Aires. Allí conocí la noche porteña junto a mis canciones y a músicos que me dieron el empujón para seguir haciendo música en un mundo de tanto ruido.
En 2025 reuní a cinco músicos y formé mi propio proyecto solista con banda. Abrimos el año tocando mis canciones en el Festival de La Sierra, frente a unas 5.000 personas.
Con esa alegría entre manos, decidí hacer un show íntimo para cerrar el año frente a 100 personas en un centro cultural y presentar lo que vendría más tarde: mi nuevo material. También tuve la dicha de realizar el opening de artistas que admiro y que llegaron a Tandil, como Cruzando el Charco, Manu Martínez, Paraná Berreta, Vale Acevedo, Loli Molina y Pablo Tévez, de Los Tipitos.
Este verano de 2026 trabajé junto a mi productor Franco Mascotti en mi último álbum, «Tribu«. Es un LP de 11 canciones que narra distintas historias y experiencias, pero todas se conectan con el concepto de entender el sentido de las cosas que nos atraviesan y de elegir qué semilla sembramos. «Tribu» nos invita a pensar quiénes somos antes de que el mundo nos diga que debemos ser. Actualmente estoy girando con el disco en diversos formatos, principalmente en acústico o trío, con la ilusión de seguir haciendo eco de mis canciones.
¿Qué estás buscando expresar actualmente a través de tu música? ¿Qué te moviliza como artista?
Si bien mi carrera musical comenzó hace varios años, siento que mi mensaje musical, en esencia, siempre ha sido el mismo: que las canciones inviten a quienes las escuchan a pensar el dolor desde la perspectiva de la experiencia. Sentir que nuestras más profundas heridas pueden dejar en nosotros un aprendizaje significativo, elegir ser los aprendices de nuestra historia y no las víctimas.
Quizás la cuestión es que, a lo largo de los años, esa manera de comunicarlo ha mutado. Porque claramente no somos seres iguales durante nuestra trayectoria. Entonces, el camino musical ha sido el hermoso desafío de encontrar nuevas formas de decirle a los oyentes lo que quiero transmitir. También ha sido enfrentarme al autobloqueo, al bache creativo, al vacío y a nuevos pensamientos que invitan nuevas emociones.
Actualmente estoy girando «Tribu«, mi último disco, que a través de 11 canciones y la búsqueda de un sonido fusión autóctono folk lleva este concepto del dolor de manera muy clara: ¿Quiénes somos cuando aparece la sombra de quien amamos? ¿Y cuando esa sombra proyecta la mía? La interna, la que no puedo ver ni reconocer si no existe un otro como espejo. Y aún más allá: ¿quiénes somos cuando aparece la sombra de aquello que amamos hacer? ¿Cómo interactuamos con ella? ¿Quiénes somos luego de ella?
¿Qué proyectos, objetivos o sueños tenés por delante?
Mi próximo paso es viajar a Buenos Aires a hacer mis canciones y grabar nueva música. Quiero mantenerme en movimiento, aprender de quienes admiro y de quienes llegan. También contactarme con personas que estén en la misma situación y dirección, y dar una mano donde sea posible, desde mi situación y experiencia.
Quiero compartir lo que la música ha dejado y deja en mí, como un faro, como un diamante. Como un lugar al que recurrir cuando haya más incógnitas que certezas. Aunque la música es una de las únicas certezas en mi vida y, paradójicamente, ha traído más preguntas que respuestas. Y eso me parece bastante mágico.
¿Cuál creés que es hoy el principal desafío que enfrentan los artistas y proyectos independientes para desarrollar y sostener su carrera?
No perder el foco. Recordar por qué comenzaste. La constancia. Sin duda. En un sistema que siempre está realizando comparaciones sobre cifras y datos, entender que tu camino es puramente personal y que tu historia es incomparable. Tiene tu impronta, tus deseos, tus vivencias y tus sentimientos.
Seguir en el camino a pesar de que el panorama no sea el más favorable, pero con la certeza de que ese deseo late intensamente dentro tuyo y yace allí por un motivo muy particular.
Si alguien todavía no conoce tu proyecto, ¿qué canción o disco le recomendarías escuchar para entrar en tu universo musical? ¿Por qué?
Creo que mi último material es lo que más representa mi huella. «Tribu» es un LP de 11 canciones y un bonus track, perteneciente a la Tribu Momuna, en Papúa Nueva Guinea, que cuenta, a través de cada canción y de la búsqueda de un sonido enraizado a Latinoamérica y a la fusión del folk/rock, una invitación a cuestionarse qué deja en tu vida cada sombra con la que interactuás. La propia, la de lo que amás con profundidad, la sombra de tu historia familiar, la que aparece cuando te vinculás amorosamente…
Para cerrar, ¿Qué te gustaría contarle a la comunidad de Aquí Música?
Quiero agradecerles por la tremenda iniciativa y por el amor con el que realizan estos premios. Los músicos independientes que estamos en movimiento tomamos este evento como una oportunidad para tejer redes y poder mirarnos a los ojos. Entre nosotros, entre quienes elegimos transitar esta vida haciendo lo que más amamos hacer. Todas las flores que desprenda esa elección son parte clave de nuestra historia. Personas que disfruten de la música compartida y de la cultura que nos une y nos vuelve uno.




