Desde una mirada que cruza canciones, teatro y recursos narrativos, La Firma de Morales desarrolla un proyecto en el que la música funciona como punto de partida para contar historias y explorar distintas formas de expresión. Leandro Dajud combina composición, humor y escenas cotidianas en una propuesta que busca ampliar los límites de la canción pop. En los Premios AqM a la Música Independiente 2026, el proyecto está nominado en la categoría Proyecto Power Pop por “Dicen”.
Proyecto e integrantes
La Firma de Morales es un proyecto artístico creado y liderado por Leandro Dajud, músico y compositor de Temperley, Buenos Aires. La composición, las letras y la interpretación nacen de él, pero el proyecto puede ampliarse con distintos músicos y colaboradores según cada producción o presentación. Si bien las canciones son el centro de La Firma de Morales, la intención es que el proyecto pueda expandirse también hacia lo narrativo, lo teatral y lo audiovisual.
¿Qué cambios marcaron el paso de un proyecto centrado en las canciones a una propuesta que también incorpora teatro y recursos narrativos?
Hasta 2021 desarrollaba mi proyecto solista centrado principalmente en las canciones, pero ese año comencé a estudiar teatro y se me abrió la posibilidad de pensar el proyecto desde un lugar más amplio, donde la música siguiera siendo el centro pero pudiera convivir con otros lenguajes. En ese proceso también tomó fuerza la idea de “firmar como otro” como excusa irónica para no tener que responder siempre a una identidad fija, sino permitirme asumir distintas miradas, contradicciones y personajes. Así como uno cambia, tampoco quería que el proyecto quedara obligado a sonar siempre de una sola manera o a pertenecer a un único género. Esa misma búsqueda de ampliar la identidad del proyecto también empezó a aparecer en la manera de presentar las canciones. Siempre hice mucho hincapié en su contexto y me gusta trabajar sobre sus “introducciones”, pensándolas como un hecho artístico en sí mismo y no simplemente como una anécdota previa.
A partir de ahí empecé a pensar distintas formas de acompañar e introducir cada tema. En 2022, los primeros lanzamientos comenzaron a estar acompañados por videos con audios actuados que introducían una situación, un contexto o una atmósfera previa. Toda esa búsqueda terminó de tomar forma a fines de 2023, cuando La Firma de Morales se consolidó como proyecto. A fines de 2025 salió «INTRO«, el primer disco, producido por Martín Rodríguez, que funcionó también como una presentación formal de ese universo.
En las canciones aparecen distintas experiencias, ideas y búsquedas. ¿Qué te interesa expresar actualmente a través de la música y qué te impulsa a seguir creando?
Creo que toda está primera etapa es muy introspectiva y, en cierto punto, confesional. Escribo sobre mis propias neurosis, hipocresías y contradicciones, sobre la identidad, el paso del tiempo y la manera en que me relaciono con los demás y conmigo mismo. Al mismo tiempo, intento que esa introspección no se vuelva solemne, usando la ironía y el humor para poder hablar de algo profundo y, a la vez, reírme un poco de mí mismo. Me moviliza la necesidad de comunicarme a través de la música porque es el lugar en el que mejor siento que puedo ordenar mis ideas. Creo en esa posibilidad que tiene una canción, como herramienta, de transformar algo muy personal en algo compartible y de hacer que otra persona pueda encontrar ahí una emoción, una pregunta o una contradicción propia y, por ende, descubrir que uno no estaba tan solo en eso que sentía.
Cuando pensás en lo que viene, ¿Qué proyectos o caminos te gustaría desarrollar en esta etapa?
Uno de los objetivos principales es seguir desarrollando nuevas canciones y hacer crecer el universo de La Firma de Morales más allá de lo estrictamente musical. Me interesa especialmente profundizar la idea de las introducciones, incorporando microescenas, audios actuados, videos u otros recursos narrativos que construyan un contexto o una atmósfera alrededor de las canciones. También quiero seguir explorando distintos lenguajes musicales sin sentir la obligación de encasillar el proyecto en un solo género. De hecho, dentro de pocos días sale una zamba y en diciembre un EP de cuatro canciones de géneros muy disímiles entre sí. Es decir, que cada canción pueda encontrar la forma que necesita sin dejar de pertenecer al mismo universo también es parte de la identidad del proyecto. Y, por supuesto, también está el deseo de tocar cada vez más, llevar el proyecto a otros espacios y hacer que todo ese universo que hoy existe en las canciones pueda empezar a tomar forma también en vivo.
Desde tu experiencia, ¿Qué obstáculos resultan más difíciles de resolver para sostener y hacer crecer un proyecto musical independiente?
Creo que el principal desafío es poder lograr un equilibrio entre hacer el arte que uno desea y todo lo “necesario” de la época para difundirlo, sin morir en el intento. Lamentablemente, hoy no alcanza “solamente” con las canciones, porque los modos de difusión actuales exigen un ritmo y un tipo de contenido al que creo que pocos proyectos independientes pueden llegar, o por lo menos no sin restarle tiempo y dedicación a la música. Que ya casi no se conciba escuchar una canción sin que esté acompañada por algún otro estímulo es bastante frustrante, porque obliga a invertir tiempo y dinero prácticamente sí o sí en todo lo que rodea a la canción. Sin mencionar si se tiene la intención de presentar un disco completo. Entonces uno se encuentra, una vez que la canción está lista y disponible, peleándole al algoritmo y pensando de qué manera hacer más “ruido” para conseguir que alguien llegue (y se detenga) a escucharla. Y creo que la frustración más grande viene de pensar que, al paso que vamos y como cada vez el “ruido” que hay que hacer es mayor, no falta mucho para que terminemos haciendo más ruido que música.
Si alguien todavía no conoce su proyecto, ¿Qué canción, disco o lanzamiento le recomendarían escuchar para entrar en su universo musical? ¿Por qué?
Voy a aprovechar la canción por la que el proyecto fue nominado y voy a recomendar “Dicen”, porque es una canción en la que aparecen bastante la ironía y la mirada sobre nuestras propias contradicciones en está “era del tip”, en la que vamos esperanzados saltando de un reel a otro, creyendo por fin haber encontrado “la posta”, muchas veces sin detenernos demasiado a pensar quién está diciendo eso, desde qué historia lo dice o cuánto de esa experiencia tiene realmente que ver con la nuestra.




