La cantante, compositora e intérprete argentino-brasileña Clari Marino fue nominada a los Premios AqM a la Música Independiente 2026 en la categoría Proyecto Sonido Latinoamericano por “Borboleta”. Radicada en Buenos Aires, comenzó su camino como solista en 2023 con Mistura, un álbum que reúne sus raíces brasileñas y argentinas. Luego de abrir en 2026 el show de Gilsons en Buenos Aires y presentarse en distintos escenarios de la ciudad, Marino trabaja en un nuevo disco que profundizará el diálogo entre ambas culturas.
En 2023 comenzaste tu camino como solista y de ahí nació Mistura. ¿Cómo fue tomando forma ese proyecto y qué lugar ocupan en él tus raíces argentinas y brasileñas?
A comienzos de 2023 inicié mi camino como solista. Así nació «Mistura«, mi primer álbum, que fusiona mis raíces brasileñas y argentinas en un universo sonoro propio. En junio de 2026 fui elegida como artista de apertura del show de Gilsons en el Complejo Art Media de Buenos Aires, durante la gira mundial de la banda brasileña. Además, me he presentado en vivo en escenarios como Lucille, Nempla, Camping y La Tangente.
En tu música aparece una idea muy concreta: tender un puente entre Brasil y Argentina. ¿Qué buscás despertar en quienes se acercan a esas sonoridades?
Lo que me moviliza es crear momentos de alegría, liviandad y conexión a través de la música brasileña. Me mueve tender un puente entre Brasil y Argentina, despertar curiosidad en el público argentino por géneros como la bossa nova, la MPB o el samba-reggae. Y a nivel personal, mi música es el lugar donde integro mis dos raíces. Eso es exactamente lo que significa «Mistura«, mi primer álbum, y sigue siendo el motor de todo lo que hago.
Después de Mistura, estás empezando a trabajar en un nuevo disco. ¿Qué estás buscando explorar en esta nueva etapa?
Estoy empezando a transitar el camino de componer mi nuevo disco, que es el proyecto que más me entusiasma ahora mismo. La idea es que sea un álbum conceptual, mucho más para adentro, más introspectivo que «Mistura«. Quiero seguir componiendo en español y portugués, y que las sonoridades de los dos países convivan de una manera más profunda y consciente. Es un proceso que recién empieza, pero siento que es el paso natural después de todo lo vivido estos años.
Hoy un artista independiente también tiene que ocuparse de comunicar, generar contenido y sostener su presencia. ¿Cómo impacta esa realidad en tu proyecto?
El principal desafío es la visibilidad. Hoy no alcanza con hacer buena música, hay que estar todo el tiempo pensando, creando contenido, mostrándose. Es un trabajo enorme en paralelo al artístico. A eso se suma el financiamiento, que en la independencia es muy complicado y requiere mucha garra y creatividad para sostener proyectos con la calidad que uno quiere.
Si alguien llega por primera vez a tu música, ¿por dónde le recomendarías empezar?
Le recomendaría empezar por “Tô Louca Nesse Ciclos”, mi último lanzamiento. Es un doble sencillo con dos canciones en portugués y un videoclip filmado en Salvador de Bahía que une ambas en una misma narrativa visual. Lo elegiría porque es lo más reciente y creo que retrata bien hacia dónde estoy yendo.
Es una zambullida de lleno en el género, tanto desde lo musical como desde lo visual. Es el mejor punto de entrada a lo que soy hoy como artista.
Además de tu trabajo como intérprete, también estás generando contenido para acercar artistas brasileños al público argentino. ¿Qué lugar ocupa esa faceta dentro de tu recorrido?
También hago videos en mis redes donde presento artistas brasileños al público argentino. Eso me fue construyendo una comunidad muy linda y me posiciona no solo como intérprete sino también como comunicadora del género. Y estoy muy activa en vivo, tocando seguido en distintos escenarios de Capital, tanto repertorio brasileño como de otros géneros. Me gusta estar en movimiento y en contacto con la escena.
Una mezcla que también es identidad
En Clari Marino, «Mistura» no es solamente el nombre de un disco: es una manera de entender la propia identidad. Brasil y Argentina aparecen como dos territorios que no necesitan competir entre sí, sino convivir y abrir nuevas posibilidades. Su nominación a los Premios AqM en Proyecto Sonido Latinoamericano por “Borboleta” refleja justamente esa búsqueda: una música que parte de raíces concretas pero encuentra su propia forma de traducirlas en el presente.




