La noche del 31 de julio de 2026 quedará grabada en la memoria de los tandilenses como un refugio de calidez frente a la lluvia que caía afuera. En un Brothers Concert con entradas agotadas, el público demostró su fidelidad llegando con puntualidad absoluta para el reencuentro con un referente indiscutido de la música nacional.
La propuesta de Bahiano, presentándose en un formato de dúo acústico, permitió una conexión íntima y especial. Desde los primeros acordes, la atmósfera se cargó de emoción. Para muchos de los presentes, Bahiano no es solo un cantante; es parte de la banda sonora de sus vidas. Un asistente recordaba con nostalgia cómo el primer disco de Los Pericos, «El ritual de la banana«, marcó sus primeras salidas, mientras que otro rememoraba sus épocas de DJ en los años 80, pasando los vinilos originales de la banda.
El repertorio fue un recorrido por grandes clásicos interpretados con la esencia del reggae intacta. El público acompañó cada estribillo de sus canciones .
Lo que hizo especial a la noche no fue únicamente la música, sino también la cercanía del artista. Entre canción y canción, el escenario se transformó por momentos en la mesa de un bar. Bahiano apeló al humor, la espontaneidad y el ida y vuelta con la gente para construir un clima de cercanía que acompañó todo el concierto. Más que simples presentaciones entre temas, fueron conversaciones relajadas que hicieron sentir al público parte del encuentro.
Para los fanáticos, verlo en un formato tan íntimo significó revivir parte de su propia historia y confirmar la vigencia de un artista que ha sabido reinventarse sin perder la identidad que lo convirtió en una de las voces más representativas del reggae argentino.
Cuando el recital llegó a su fin, la lluvia ya había quedado atrás. Afuera, Tandil ofrecía una noche serena, con el aire cargado de humedad y el silencio propio de después de la tormenta. Adentro, en cambio, todavía flotaban las canciones, los aplausos y esa sensación compartida de haber sido parte de un encuentro donde la nostalgia y el reggae volvieron a darse la mano.





