La cantante y compositora Franca inaugura una nueva etapa en su recorrido artístico con el lanzamiento de “ORO”, un doble single que funciona como una pequeña pieza conceptual sobre el deseo de conexión humana y las contradicciones emocionales que ese encuentro puede generar.
Compuesto por “oro” y “oro ii”, el lanzamiento se mueve entre atmósferas introspectivas y momentos de intensidad creciente. Musicalmente, el proyecto se sitúa en un territorio donde el ambient y el pop dialogan, apoyados en sintetizadores que construyen una textura íntima que se expande a lo largo de la canción.
El punto de partida del doble single es una sensación profundamente humana: la soledad y el deseo de compartir. La obra se plantea como una búsqueda (casi intuitiva) de algo valioso, algo que todavía no tiene nombre claro, pero cuya existencia se percibe con certeza.
La metáfora del oro aparece entonces como símbolo de ese encuentro luminoso con otra persona. Sin embargo, el tema no se queda en la idealización: también explora el desconcierto que surge cuando aquello que anhelamos finalmente aparece. El miedo, la torpeza o la dificultad para sostener ese vínculo forman parte de la narrativa emocional de la canción.
En ese sentido, esta pieza se mueve en una zona delicada: el momento en que el deseo de unión se vuelve real y, al mismo tiempo, vulnerable. Ese equilibrio entre entregarse y replegarse se convierte en el núcleo poético del proyecto.
Sobre la artista
Detrás de Franca está Giuliana Foschi, artista nacida en Venado Tuerto en el año 2000 y actualmente radicada en Buenos Aires. A sus 25 años, ha desarrollado una identidad artística marcada por la combinación de sensibilidad emocional, estética visual y una presencia performática fuerte.
Su formación comenzó desde muy joven en distintas disciplinas de movimiento (danza clásica, flamenco y danza urbana), y esa relación con el cuerpo sigue siendo central en su forma de habitar la música. La experiencia en el coro durante varios años también dejó una huella importante en su obra, especialmente en el interés por las voces y las armonías.
En su universo sonoro conviven influencias del pop alternativo, la electrónica experimental y el post punk, junto con la presencia de guitarras eléctricas que aportan textura y tensión. Su propuesta artística se apoya en cuatro pilares: la escritura, la voz, la performance y lo visual. Más que limitarse al formato canción tradicional, su trabajo busca construir una experiencia estética integral.
