Desde Corrientes, Juan Cruz presenta «Rompiendo Todo«, su primer álbum de estudio y una nueva etapa para un proyecto independiente que viene construyendo su identidad alrededor de la sensibilidad pop, las guitarras de impronta rockera y una escritura atravesada por la introspección. El disco reúne siete canciones originales y funciona como una primera fotografía de un artista que encuentra en lo cotidiano el material para hablar de aquello que muchas veces resulta difícil de explicar.
Después de adelantar los singles “Vendo” y “Fantasmas Otra Vez”, este último junto a Nicola Carrara, Juan Cruz completa el lanzamiento con “Rompiendo Todo”, canción que funciona como focus track del álbum y que llega acompañada por un videoclip pensado para expandir el universo visual del proyecto.
La pieza audiovisual fue producida por Guillermina Perrino, dirigida por Camila Rezk y contó con la dirección de arte y estilismo de Laura Mendoza, sumando una dimensión visual a un álbum que desde sus canciones propone entrar en un territorio emocional marcado por la incertidumbre.
Este single no busca construir grandes discursos alrededor de la ansiedad, el paso del tiempo o la confusión. Su estrategia es más cercana: observar pequeñas escenas, pensamientos y contradicciones que forman parte de la vida cotidiana y convertirlas en canciones. En ese recorrido aparecen preguntas sobre el vértigo de los días, el peso de los propios pensamientos, las decisiones capaces de modificar un rumbo y esa sensación de continuar avanzando incluso cuando todavía no está claro hacia dónde.
Es allí donde Juan Cruz encuentra uno de los rasgos más reconocibles de su propuesta. Sus canciones no necesitan apoyarse en historias románticas convencionales para generar identificación. El centro está en otra parte: los vínculos, la ansiedad, sentirse perdido, intentar comprender el paso del tiempo y encontrar sentido dentro de una rutina que muchas veces parece repetirse.
Musicalmente, Juan Cruz construye un lenguaje que cruza el indie rock y el rock pop con referencias diversas. El proyecto reconoce influencias que van desde Conociendo Rusia, El Hipnotizador Romántico, Sticky Fingers, Norah Jones y The Beatles hasta nombres que aparecen particularmente asociados a este nuevo álbum, como Beck, Kasabian, Babasónicos y Gustavo Cerati. El resultado se mueve entre dos extremos que conviven sin contradicción: canciones íntimas y relajadas que pueden transformarse en momentos de mayor intensidad eléctrica.
Las guitarras procesadas, los slides, las texturas cálidas y los climas ambientales funcionan como elementos que amplían una escritura de carácter confesional. En lugar de separar melodía y atmósfera, el artista las utiliza para construir un espacio sonoro donde cada canción puede respirar y, al mismo tiempo, sostener una identidad rockera.
Detrás de la producción
El álbum fue producido musicalmente por Nicola Carrara, una colaboración que también había quedado registrada en “Fantasmas Otra Vez”. La mezcla y masterización estuvieron a cargo de Catu Suárez en CamaronBrujoMusica, en Buenos Aires.
El videoclip amplía esa búsqueda desde lo visual y completa una presentación que apunta a mostrar el proyecto como un universo artístico integral, no solamente como una colección de canciones.
Su origen en Corrientes forma parte de esa geografía cada vez más diversa, donde los artistas pueden desarrollar proyectos con alcance nacional sin abandonar necesariamente sus territorios de origen. En su caso, esa identidad regional convive con una propuesta sonora conectada con el indie latinoamericano y con una tradición rockera reconocible.
El resultado es un álbum accesible en sus melodías, pero suficientemente introspectivo como para pedir una escucha atenta.




