Entre playas, romances fugaces y melodías luminosas, el músico tandilense construyó una de las canciones más queridas de su repertorio.
Hay canciones que parecen haber sido escritas para acompañar una estación del año. «Chica Hollywood», de Leonardo Bruno, pertenece a esa categoría de temas que evocan inmediatamente el verano, el mar, los encuentros pasajeros y esas historias que suelen quedar asociadas para siempre a una época de nuestras vidas.
Incluida en el EP homónimo y producida por Gastón Gauna en Nido Récords, la canción se convirtió con el paso del tiempo en uno de los grandes clásicos del repertorio de Leonardo Bruno. No es casualidad que el propio artista la defina como su «caballito de batalla», una de esas composiciones que nunca faltan en sus shows y que habitualmente elige para cerrar sus presentaciones.
Según cuenta Bruno, «Chica Hollywood» tuvo una importante difusión en emisoras de toda la Costa Atlántica argentina, especialmente en el Partido de La Costa, lugar elegido también para la filmación de su videoclip. Esa conexión con el paisaje costero terminó convirtiéndose en una parte inseparable de la identidad de la canción.
La obra transmite ese espíritu relajado y optimista que caracterizó buena parte de las primeras composiciones del músico tandilense. Con una melodía fresca y un clima sonoro que remite a los días soleados junto al mar, la canción encuentra inspiración en una historia veraniega, de esas que casi todos alguna vez vivimos o imaginamos vivir.
Alguien llegó a definirla como el «Kokomo costero», una comparación simpática que ayuda a entender la atmósfera que envuelve la canción: un viaje musical donde predominan la ligereza, la nostalgia amable y la celebración de los buenos momentos.
Musicalmente, Leonardo Bruno asume múltiples roles interpretando voz, coros, guitarras electroacústicas, batería, percusión y armónica, acompañado por Gastón Gauna en bajo, guitarras eléctricas y coros. El resultado es una producción sólida que conserva intacta su frescura a una década de su grabación.
«Chica Hollywood» es una invitación a volver a esos veranos que nunca terminan del todo. Y quizás allí radique parte de su encanto: en recordarnos que algunas canciones pueden funcionar como verdaderas máquinas del tiempo.





