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Negro Blancanieves: una vida atravesada por el rock de Tandil

NEGRO BLANCANIEVES

El Negro Blancanieves es uno de los nombres históricos del rock tandilense. Desde sus primeros escenarios hasta Los Marginales, atravesó distintas épocas de la música local y fue protagonista de algunos de sus momentos más recordados. En esta charla con Aquí Música repasa parte de ese recorrido, recuerda cómo era hacer rock en Tandil durante la dictadura, habla de “Que Pálida, Loco”, de los músicos que compartieron su camino y de los desafíos de la escena actual.

Los comienzos

¿Cómo empezaste con la música y cuándo descubriste que querías ser cantante?

Arranqué siendo muy chico. En esa época los lugares eran muy difíciles y era complicado hacer música. Era la época del Proceso y había muchas limitaciones. Cada recital que hacíamos tenía que estar autorizado y los temas que tocábamos quedaban registrados.

No podías usar el pelo largo, barba o bigote. Si te detenían, te cortaban el pelo. Todo lo relacionado con la cultura y el rock era mirado como algo que podía tener un contenido político. Después fuimos creciendo, tocando en distintos lugares y con diferentes bandas.

El Tandil Pop y los escenarios

¿Qué lugar ocupaba el Anfiteatro en aquellos años?

Era un centro muy importante para las bandas. El Tandil Pop reunía música, pintura, artesanos y distintas expresiones culturales. Había bandas de todos los estilos y mucha actividad.

Además, los músicos teníamos que salir a buscar la forma de financiar los espectáculos. No había los recursos que existen hoy. Para traer una banda había que trabajar mucho, hacer publicidad y conseguir el dinero entre todos.

¿Cómo era tocar en Tandil en aquellos años?

Había mucha actividad. También venían bandas de Buenos Aires y nosotros teníamos la posibilidad de compartir escenarios con músicos importantes.

Los Marginales

¿Cómo llegaste a formar parte de Los Marginales?

Antes estaba Mirage, con Tito Flores, Pancho Flores, Maguila y Daniel Gómez en el bajo. Después esa formación pasó a llamarse Los Marginales. Empezamos a trabajar en distintos lugares y tocamos varias veces en el Anfiteatro y en el Teatro Estrada.

¿Cómo eran los ensayos y la forma de trabajar de la banda?

Tito Flores era muy estricto. A veces teníamos que tocar al día siguiente y nos llevaba un tema nuevo esa misma tarde. Entonces había que aprenderlo rápidamente. Yo lo tocaba de acuerdo con lo que podía aportar y trataba de darle mi propia interpretación. De todas maneras, siempre salía bien.

¿Qué música escuchaban en aquella época y qué influencias tenían?

Escuchábamos mucha música y todo eso iba entrando en lo que hacíamos. También empezamos a incorporar sonidos que no eran habituales en Tandil.

¿Cómo nació “Que Pálida, Loco”?

Es un tema de muchos años. Fue uno de los procesos más importantes de Los Marginales. Radio Voz fue la primera que le dio mucha difusión y después se sumaron otras radios. Con el tiempo se convirtió en una canción muy reconocida en Tandil.

Tengo grabada una versión nueva y también conservo material de aquella época.

¿Qué recuerdos tenés de tocar en el Teatro Estrada?

Muchísimos. Era un lugar muy importante. Ahí tocamos con distintas bandas y también tuve participación en la organización de algunos espectáculos.

Una vez tuve que ayudar a armar todo el escenario para una presentación del Indio Solari con Los Redonditos. Fue una locura: había muchísima gente. Al otro día incluso tuve que volver para ayudar a reparar algunas de las butacas que se habían roto durante aquel recital.

Los músicos y los medios de Tandil

¿Qué lugar tuvieron los medios locales en tu recorrido?

Muy importante. Tengo que agradecer mucho a El Eco y Nueva Era. Guillermo Gentile, por ejemplo, era un capo. Los diarios nos daban espacio, publicaban fotos y hablaban de las bandas. Recuerdo una que decía algo así como “Píntalo de negro: el Negro de Blancanieves”, jugando con los Rolling Stones.

Para una banda local, que los medios hablaran de lo que hacía era muy importante.

También compartiste música con tus hijos. ¿Cómo fue esa experiencia?

Es algo muy particular. Tener a tu hijo al lado y que sea el guitarrista genera una relación diferente. Siempre traté de dejarlos hacer lo que sentían. Los tiempos cambian y también cambian las ideas. Creo que los hijos tienen que ser libres para encontrar su propio camino.

Tengo cuatro hijos, dos mujeres y dos varones.

El rock de Tandil hoy

¿Qué están haciendo actualmente?

Seguimos trabajando con La Súper Blancanieves  con temas propios. Algunas canciones vienen de otras épocas y las fuimos recuperando. No necesariamente cambiamos las letras, pero sí los arreglos y la música para que tengan un sonido actual.

Tenemos una banda bastante libre. Actualmente están Alejandro Maizano, Matías Rubio en bajo, el Topo y yo. También tenemos un representante, que es abogado. Nos juntamos todos los sábados a comer un asado en la casa de Alejandro y ensayamos ahí. Ensayamos todos los jueves. Podemos hacer pop, rock and roll, metal y distintos estilos. La idea es que cada tema tenga algo diferente.

Estamos preparando recitales y también tenemos programado viajar a Mar del Plata.

¿Cómo ves actualmente la escena musical de Tandil?

Hay muchas bandas y mucha gente haciendo música, pero la escena está bastante castigada. Hoy una banda tiene que pensar cómo cobrar, cómo trasladarse y cómo sostener un recital. Salir de Tandil también es difícil porque el traslado es uno de los costos más grandes. Pero los músicos tienen que animarse a salir. Hay que probar suerte y buscar otros lugares.

Antes también era difícil, pero había una dinámica diferente. En los festivales como el Tandil Pop había actividad en distintos barrios y eso ayudaba a que las bandas se mostraran.

Además, se incentivaba mucho la música propia. Eso me parecía perfecto.

¿Qué cambió con respecto a la época en que empezaste?

Ahora tenemos la tecnología. Antes todo se hacía por teléfono, con afiches y empapelando la ciudad. Hoy existen muchas herramientas para difundir la música. También hay muchísimas bandas y mucho para elegir.

Los músicos jóvenes tienen que aprovechar las oportunidades. Ser teloneros de bandas importantes, por ejemplo, también sirve para aprender.

¿Conservás material de aquella época?

Sí. Tengo fotos de Los Marginales y un registro en vivo de una presentación en el Teatro Estrada. En aquella época era todo cassette. Con el tiempo esos materiales se deterioran, así que pude pasar el recital a un CD. Es uno de los pocos documentos que conservo de aquella época. También tengo canciones que sigo haciendo actualmente, algunas de ellas de Los Marginales, a las que les fui cambiando los arreglos.

¿Hay algún recuerdo de esos años que todavía tengas muy presente?

Cuando trajimos a León Gieco al Anfiteatro con su banda, dijo algo que siempre recuerdo: “Si ustedes creen que son buenos músicos, vayan a Tandil y toquen en Tandil. Si en Tandil te aplauden, podés venir a Buenos Aires”. Eso me quedó grabado.

Después de tantos años, ¿qué significa para vos seguir haciendo música en Tandil?

Es parte de mi vida. He visto pasar muchísimos músicos y también he perdido compañeros y amigos. Creo que a los músicos habría que acompañarlos más cuando están pasando un mal momento, no solamente cuando están bien o cuando ya no están. En Tandil hay mucha gente haciendo música. Hay que apoyarse entre todos. Y hay que seguir trabajando.

¿Qué te sigue dando ganas de subirte a un escenario?

Que la música llegue. Me ha pasado cruzarme con alguien por la plaza y que me diga: “Negro, ¿sabés que anoche me hiciste llorar?”. Y cuando le pregunto por qué, me dice que un blues lo emocionó.

Esas cosas quedan.

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Ezequiel Calvo
Heredero de una dinastía periodística, su bisabuelo y su abuelo fueron directores de El Eco de Tandil, tradicional diario en el que también trabajó su padre. Creció inmerso en un entorno donde la palabra, la noticia y la cultura eran parte de la vida cotidiana. Desde joven se vinculó con los medios, la escritura y la música. Es músico y compositor en la banda de electropop Blop!, responsable de relaciones públicas y curador musical en la revista Aquí Música, y productor en AqM Produce, agencia dedicada a la promoción y el desarrollo artístico.

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