Entre sintetizadores, nostalgia y pantallas que separan, Batt construye una de las producciones más logradas de la escena local reciente.
Hay canciones que apenas comienzan y logran transportarnos a otro tiempo. Eso fue exactamente lo que me ocurrió al ver y escuchar «Nuestros anhelos«, el último lanzamiento de Batt. Desde los primeros segundos, tanto el sonido como la estética visual remiten a la década de los 80 con una naturalidad sorprendente, sin caer en la mera imitación ni en el ejercicio nostálgico vacío.
Cada vez que escucho a Batt aparece una asociación personal difícil de explicar: por alguna razón encuentro ciertos puntos de contacto con el universo creativo de Pedro Piedra, uno de los cantautores más interesantes que ha dado la escena independiente chilena en las últimas dos décadas. Dueño de un pop inteligente, elegante y cargado de sensibilidad, Piedra construyó una identidad propia dentro de la música latinoamericana. Quizás muchos oyentes no encuentren semejanzas evidentes, pero quien escribe percibe una conexión en esa forma de crear canciones emotivas, modernas y profundamente personales.
«Nuestros Anhelos» nace como una celebración del synth-pop, la new wave y el euro-pop clásicos. Según cuenta Batt Pedraza, la canción busca reconciliarse con un género que durante los primeros años de este siglo fue injustamente menospreciado. Lejos de quedarse en la superficie estética, el proyecto implicó una profunda investigación sobre los sonidos, las texturas, las voces y la propuesta visual que definieron aquella época.
La letra también aporta una lectura contemporánea. Narra la historia de dos personas que se desean pero no consiguen encontrarse debido a las dinámicas que imponen las pantallas y la comunicación digital. Esa tensión entre cercanía y distancia convierte a la canción en algo más que un homenaje sonoro a los años 80: la transforma en una reflexión sobre vínculos plenamente actuales.
El videoclip, realizado por Atlanta Audiovisual, acompaña perfectamente la propuesta. La dirección artística recrea con precisión el lenguaje visual de los videoclips que dominaron la televisión musical durante aquella década, potenciando la experiencia inmersiva de la canción.
Musicalmente, el trabajo alcanza momentos de enorme nivel. La formación cuenta con Fran Margueritte (bajo), Rafa Margueritte (batería), Abril Donalisio (coros) y Batt Pedraza (voz, guitarras y teclados). Merece una mención especial la línea de bajo compuesta por Fran Margueritte, uno de los elementos más destacados de toda la producción y una pieza fundamental para sostener el groove y la personalidad del tema.
Grabada entre el estudio de Fran Margueritte y el estudio personal de Batt Pedraza, con mezcla de Agustín Román y mastering de Gastón Gauna junto a Nido Records, «Nuestros anhelos» confirma que en Tandil se pueden realizar producciones de nivel profesional sin resignar identidad ni ambición artística.
Una canción que mira hacia los años 80, pero que habla directamente al presente.





