La música Pop ha sido etiquetada como "música comercial" en múltiples ocasiones al distribuirse en forma masiva, pero no debemos olvidar que en el mercado conviven propuestas hegemónicas de interés monopolizador y algunas otras con identidad propia y de influencia local.
Hacia finales del siglo XVIII en Europa, las dos grandes corrientes musicales que existían eran la música clásica (o académica, debido a que clásico también se relaciona con un periodo artístico particular), y la música folclórica (o pop), más vinculada a la sociedad rural.



