Strummer Bar se prepara para una noche de pura magia electrónica con la presentación de Rendo y Alejo Kaufmann. Los amantes de la música electrónica y el pop están invitados a una experiencia única que promete encender los sentidos. La cita es el jueves 31 de agosto a las 20:00 hs. en Godoy Cruz 1631, (Palermo). Entradas disponibles por TICKETHOY.
Mientras trabaja en su próximo álbum, programado para la primavera, Rendo nos regala su versión de «Slave to love«, una canción que se convierte en un manifiesto sonoro en este presente distópico e incierto. En esta interpretación, el artista fusiona el tecnopop, el pulso rocker y una densidad heredada de los años ochenta para crear una experiencia musical única.
Sobre el artista
Rendo lidera una formación que sorprende por su equilibrio estético y solidez instrumental. En esta travesía musical, el aporte de su bajista Nelson Collingwood y sus dos guitarristas, Fidel Araujo (que lo acompaña desde su primer álbum) y Marcelo Dice, es esencial.
Javier Rendo es conocido por ser el cantante de Cópula, una influyente banda de pop rock de los años 90, tiene una larga historia en la música y los festivales más importantes de Argentina, como el Quilmes Rock y el Pepsi Music. Además de su carrera musical, Javier es arquitecto, lo que le otorga una sensibilidad aguda por las artes visuales. Esta multiplicidad de influencias se refleja en la estética y el tratamiento de las imágenes presentes en los videoclips, las portadas de los discos y hasta en los flyers, a cargo del publicista Joaquín Chas. Con su música y su enfoque artístico, Javier nos lleva a explorar su espacio multiversal, donde se cruzan todas las artes.
El resurgimiento
Después de una pausa de 10 años, Javier Rendo regresó a la música como solista bajo el nombre de Rendo, manteniendo su inspiración en los años 80, pero llevando su pop a un nivel más tecno. A lo largo de tres álbumes, pasó de ser un proyecto solista a convertirse en una banda, y hoy lidera una formación que sorprende por su equilibrio estético y su solidez instrumental.
Su música es cautivadora y envolvente, con atmósferas que nos sumergen en universos glamorosos y a la vez alucinantes, guiados por letras futuristas que, hoy en día, parecen sorprendentemente realistas. Canciones con variadas texturas sonoras, secuencias electrónicas, sintetizadores y guitarras enérgicas componen un cóctel que podríamos comparar con disfrutar de un Martini o un Negroni en la barra de un universo virtual.





