Rodrigo Rodríguez, maestro del shakuhachi (intrumento oriental tradicional», lanzó su último álbum «Kohachiro Miyata:The Complete Masterworks for Shakuhachi«, una obra que rinde homenaje a uno de los más grandes intérpretes y compositores de música tradicional japonesa. Este disco es una celebración de la vida y legado de Kohachiro Miyata, cuya influencia ha dejado una marca indeleble en la música del shakuhachi y trayectoria de Rodrigo.
Sobre el álbum
Este trabajo presenta una cuidadosa selección de piezas que capturan la esencia del estilo de Miyata, destacándose por su pureza tonal y la profundidad emotiva que caracterizan su obra. Rodríguez, con su maestría y sensibilidad, logra una interpretación que no solo respeta la tradición sino que también aporta una frescura contemporánea.
Rodríguez, conocido por su dedicación al shakuhachi y su habilidad para conectar culturas a través de la música, ha declarado que este proyecto es un tributo personal a Miyata, quien ha sido una fuente de inspiración a lo largo de su carrera. Cada pista del álbum es una ventana a la rica herencia musical japonesa, llevada a nuevos horizontes por la destreza interpretativa de Rodríguez.
¿Qué es el shakuhachi?
El shakuhachi es un instrumento japonés de unos 800 años de historia, que en sus orígenes fue usado como instrumento meditativo por varias ramas del budismo; con el tiempo fue vinculado a diferentes géneros musicales de Japón hasta convertirse en épocas contemporáneas en un instrumento fundamental en la música de la cultura japonesa.
Durante el periodo Nara (s. VIII) fue introducido como instrumento desde China hacia Japón. Al comienzo se utilizó para la música cortesana Gagaku. A comienzos del período Edo, durante el siglo XVI, los komuso, grupo de monjes itinerantes de la secta Fuke, budistas Zen, desarrollaron una práctica de meditación sonora.
A esta práctica de meditación individual, que consistía en meditar mientras soplaban ciertos sonidos en un shakuhachi, la llamadaron suizen. Los sonidos no eran improvisados y el objetivo de estos monjes Zen era llegar a la iluminación a través del sonido del shakuhachi. El shakuhachi no era considerado un instrumento musical, el gakki, sino uno de práctica religiosa budista, el hooki.
En 1871 este grupo de monjes fue proscripto y entonces el sonido del shakuhachi comenzó a ser transmitido en calidad de música con el nombre de música original, honkyoku.





