“Algunas noches tienen el sonido de una radio encendida, el olor a cables viejos y el alma de un tipo que te cuenta el mundo desde el barrio. Algunas voces no se apagan: se quedan resonando en las paredes de los estudios donde se hizo historia.”
Aquí Música se sienta a charlar con David Martínez, la voz detrás de No corras que es peor, ese programa que durante más de 15 años encendió el dial del under tandilense. No se trata solo de un repaso de anécdotas; es un homenaje vivo a una época donde la radio era un ritual, un refugio y un amplificador de sueños.
¿Cuándo y cómo descubriste tu pasión por la radio y la música? ¿Qué cosas escuchabas de chico que te marcaron para siempre?
No sé si puedo hablar de pasión desde chico, pero sí recuerdo que en casa siempre se escuchaba radio. A la mañana estaba Héctor Larrea con su programa Rapidísimo, que me gustaba mucho. También se escuchaba a Víctor Hugo Morales por Radio Mitre, en los ochenta. Me encantaba. En esa época también estaban Adrián Paenza, Fernando Niembro, Marcelo Araujo, Néstor Ibarra, Julio Ricardo, El Tano Fazzini, El Ruso Ramenzoni, Tití Fernández, Tony Pintos…
Al ser fanático del fútbol y de River, escuchaba mucho todo eso. También seguía La Oral Deportiva, con José María Muñoz, Juan Carlos Morales, Juvenal y Horacio García Blanco.
Más adelante empecé a escuchar a Rolando Hanglin, me acuerdo que estaba en Radio Continental, y también a Luisa Delfino. Siempre me llamó la atención el misterio de la voz de los locutores… ese enigma de imaginar cómo sería la persona que está del otro lado.
En cuanto a la música, escuchaba programas que pasaban por Radio Colonia. Recuerdo uno que emitía música variada, desde reggae y ska hasta Pichi Landi, muy mezclado. también pasaba cosas muy buenas. Creo que de ahí viene todo. Esas cosas que uno escucha de chico y te marcan para siempre. Todos programas de AM. La radio es eso: la magia de no conocerle el rostro a la persona que está conduciendo.
¿Recordás la primera vez que hablaste frente a un micrófono? ¿Qué sentiste?
La primera vez que hablé frente a un micrófono fue en FM Brisas del Sur, el 19 de enero de 1996, con el programa Sos Cualquiera, que arrancó con ese nombre. Sentí felicidad, emoción y mucha energía. Fue así, en Brisas del Sur, una FM del barrio Villa Laza (Tandil). Ese fue el primer programa de radio que tuve. Cuando llegó el primer mensaje (de esos que llamaban por teléfono y salían al aire) me quería comer el mundo. Fue una sensación increíble.
Es loco… muy loco. A la vez, cuando no te llega nada, te agarra un bajón terrible. Pero con el tiempo logré darme cuenta de que uno tiene que estar fuerte, más allá del entorno. Porque el entorno puede ser amigable o negativo, pero lo importante es seguir.
Es lindo, muy lindo generar cosas en otras personas. Por eso admiro a los artistas, a los jugadores de fútbol, a un corredor… es alucinante lo que logran cuando generan emociones en terceros. Yo no soy masivo, pero cuando me han pasado cosas lindas, es un mimo al corazón.
¿Cómo surgió “No corras que es peor”? ¿En qué año comenzó, por cuántas radios pasó y hasta qué año estuvo al aire?
Como decía anteriormente, arranqué con Sos Cualquiera en FM Brisas del Sur. Era la época del cassette, cuando teníamos que ponerlos “en punta”. Armaba la lista de temas, por ejemplo: arrancábamos con Los Redondos, después Palo Pandolfo, Los Cadillacs… Y me acuerdo que en esa época la operadora me preparaba unos sándwiches de mortadela espectaculares. Pero tenía un gran problema: ¡me ponía todos los cassettes al revés y me desconfiguraba el programa! Se olvidaba de apagar el micrófono y quedaba al aire durante los cortes… (muy Sos Cualquiera, me quería morir… ¡me quería morir! Risas.)
En los 90 escuchaba un programa de Uruguay que se llamaba No corras que es peor. Me quedó grabado para siempre. Era un programa muy, muy loco. Los uruguayos son unos genios para hacer radio. Y de ahí viene la idea…
De Brisas del Sur me fui a FM Libre con un nuevo programa llamado Los Purretes de Gardel, que duró 10 programas. Linda época también, allá en el barrio El Tropezón de Tandil, con la radio de Monsalvo. Ahí tuve la oportunidad de que tocara La Pucha en vivo. Después nos fuimos a FM Top con No corras que es peor, en el año 1997. Ya ahí tocaron bandas como Tilt, Calavera, Nuestros Restos… una linda movida en FM Top.
De ahí volví a FM Brisas y paramos por un tiempo, hasta que en 2006 arrancamos de nuevo, esta vez en FM Nitro, con No corras que es peor otra vez al aire. De Nitro pasamos a FM El Muro, luego volvimos a Nitro y finalmente cerramos el ciclo en 2018. Ese fue el trajín de No corras . Pero bueno… en cada radio se vivieron cosas lindas. Y en 2018 dijimos: ciclo cumplido.
Entrevistaste a muchas bandas locales y también nacionales. ¿Qué notas o momentos quedaron grabados en tu memoria como los más potentes o emotivos?
Pasaron casi 100 bandas por el programa, entre recitales en vivo y entrevistas. Bandas locales, y también algunas de afuera. Por ejemplo, Derrocados, músicos del sur que se habían mudado a Azul y vinieron un día a tocar a la radio. Otro día vino Hidáhue, de Ayacucho.
Una de las cosas más locas fue cuando arrancamos haciendo notas a Los Fabulosos Cadillacs. Fue alrededor del 2010. Yo tenía contacto en Buenos Aires con Hernán Mendoza, y también con Andrés Cadillacas (de Mar del Plata). Hicimos notas con Luciano Jr., percusionista de los Cadillacs y primo de Marcelo Tinelli, y con Naco Goldfinger, saxofonista histórico de la banda. Los juntamos al aire y empezaron a tirar notas entre ellos, a zapar… medio como que quedamos nosotros afuera, ¡pero fue muy divertido y loco!
Esa nota tuvo repercusión entre los seguidores de los Cadillacs, y hasta fue levantada por la página LFC Rarezas. Estuvo mortal. Incluso, años más tarde, el programa cruzó la pantalla: en una escena de la serie Graduados (Telefe, 2012), se pudo ver de fondo un afiche de No corras que es peor. Un guiño inesperado que confirmó que el espíritu del under tandilense había llegado más lejos de lo imaginado.
Después, con la banda tuvimos muchas anécdotas locas en la radio. Un día nos quedamos encerrados en el estudio y tuvieron que llamar a un cerrajero. Tocaron todos amontonados ahí conmigo. Todo muy lado B, muy bizarro y under, ¡pero divertidísimo!
Tuvimos notas muy copadas con Pipo Cipolatti, Flavio Cianciarulo (bajista de los Cadillacs, desde Mendoza, una hora de charla), Andrea Prodan (hermano de Luca), Daniel Melingo, Baltasar Comotto (violero del Indio Solari), El Mono de Kapanga, Álvaro Villagra… y un montón más. Fueron momentos únicos.
Agradecimientos
“No corras que es peor” agradece a todos los que colaboraron desde distintos espacios: FM Brisas del Sur, Ricardo Scharlone y familia, Patricia Acosta, Walter Schafino, El Rasta y familia, FM Libre, FM Top, Ignacio Olivar, FM Nitro, Colo Fernández, Parada Cero, Ramiro Maples, Romina De Luca, Luca Gallinal, Matías Carnevale, Blop!, Jorge Páez, Denis Frick, Chino Bermúdez, FM El Muro, Cultura Rock, Hernán Cranca, Fernando Cranca, Gladys Noemí Murillo, Julio Bustos, Martín y Rosana, Mariana Binder, David “Pisky” Betancur, Lucas (FM Nitro), Severiano Mon, Villa Gaucho Rock, Marco Torrow, los fans de Los Fabulosos Cadillacs por el aguante de siempre, bandas de Tandil, la familia, los oyentes y el Instituto Eduardo Arana, Leandro Martínez, Mabel y Juan, sus viejos, Karina Balmaceda, El Negro del Valle, Familia Zuto, Cristian, La Terminal de Tandil, Vasco Rizzo, En especial, al recuerdo del querido Harry, guitarrista.
También a El Surdo Adriano, Alejandro Solber, y Leandro Santos como operador técnico.
Y a Ezequiel Calvo, quien fue una herramienta clave para David, encargado de grabar y crear los jingles, separadores y spots que le dieron identidad sonora al programa.
Testimonios
Siempre escuché “No corras que es peor”, de pibe y también ya de grande, porque me gusta el rock y toda la info que dan, las notas a artistas locales y de afuera. Me entero de recitales y de efemérides del rock. ¡Aguante “No corras que es peor” y su creador! Gracias por ser la mejor compañía durante gran parte de mi vida. Fue compañero mío, pero también de mis viejos, que lo escuchaban desde su trabajo. (Diego Sutto)
Conocí el programa allá por el 2011. Lo que siempre me gustó y destaco es que fue —o es, no lo sé— un espacio que le dio lugar a las bandas under de la ciudad, dándoles visibilidad y difusión. En ese momento no era algo común, a diferencia de hoy con los canales de streaming en YouTube. Otro punto para destacar es el estilo de “micrófono abierto”: David (Carpi) reunía en la radio a jóvenes de proyectos sociales para que pasaran un buen rato, se distrajeran de la rutina y pudieran mostrarse. ¡Aguante No Corras! (Cristian Pereyra)
“No corras que es peor” fue uno de los programas de radio de Tandil de mayor duración. Por ahí pasaron muchísimos grupos y solistas que tocaron en vivo, y se realizaron entrevistas a grandes figuras del rock como: Mimi Maura, Pipo Cipolatti, Sr. Flavio, Sergio Rotman, Fernando Ricciardi, Álvaro Villagra, Andrea Prodan, Daniel Melingo, Marcelo “Bebe” Ferreyra, Naco Goldfinger, Luciano Jr., Liliana Napolitano, Martín Aloe, Mario Siperman, Hugo Lobo, Matías Brunel, El Ruso Azlor, entre muchos otros. Se creó una hermosa comunidad con muchísimos amigos, que hoy se mantiene viva a través de las redes sociales, donde lo más importante sigue siendo la amistad. (Hernán Mendoza)
«No corras que es peor fue un programa de radio que marcó un precedente en Tandil. Precursor número uno en brindar un espacio a las bandas de la ciudad y de otras ciudades que mostraran su arte, ya que en ese momento era casi el único programa radial dedicado a ese estilo. Otro broche de color, fueron los innumerables reportajes en vivo a artistas del ambiente musical a nivel nacional. Para mí, un excelente programa de radio, con un muy buen trabajo de producción por fuera y dentro del programa. (Jorge Páez)
No corras que es peor fue un programa de rock que estuvo al aire en FM Nitro (97.7 y luego 107.9 MHz) a fines de la década del 2000. Comandado por David Martinez en conducción, producción y contenido, fue un programa que creció año a año con sus desopilantes notas y presentaciones a músicos locales y artistas internacionales. Caracterizado por recitar pasionales poemas con sabor a rock and roll, y por hacer de la radio prácticamente un estudio de grabación donde los artistas locales se expresaban en vivo y compartían momentos únicos con la audiencia tandilense. David volcaba toda su pasión al micrófono, contagiando a cualquier oyente que sintonizara la radio. Pionero de esa época, supo convocar a más de 50 bandas locales para que se den a conocer y puedan expresar su música. Supo hacer prácticamente ‘recitales’ dentro del estudio, tanto acústicos como eléctricos. En síntesis: si no escuchaste No corras que es peor en esa época, ¡no supiste lo que era hacer rock de verdad! (Colo Fernández)





















