De los gestos íntimos a los videoclips, la participación de Bárbara Sánchez en «Traidora de Cenizas«, el proyecto de José Ponce (Benteveo), reavivó el deseo de crear imágenes que mezclen narrativa, estética y verdad emocional.
Si tuvieras que presentarte, ¿cómo describirías quién sos?
Fotógrafa y creadora de contenido. Siempre fui muy visual y curiosa: me gusta observar, entender cómo se mueve la gente, cómo cambia la luz y cómo eso puede transformar un momento simple en algo que cuenta una historia. Para mí, la fotografía es una mezcla entre sensibilidad y técnica, y siento que estoy en un camino donde cada proyecto me ayuda a conocerme un poco más.
¿Hubo algún momento o situación en la que sentiste que la fotografía dejó de ser un interés y se convirtió en una forma de expresión propia?
Sí. Creo que fue cuando empecé a fotografiar no solo “lo que había”, sino lo que yo quería decir. El día que entendí que mis fotos podían transmitir un estado interno (mi energía, mi humor, lo que me estaba pasando en la vida) todo cambió. Ahí dejé de sacar fotos “lindas” y empecé a crear imágenes que realmente hablaban de mí y de cómo veo el mundo.
Cuando trabajás con tu cámara, ¿qué emociones o historias te interesa capturar? ¿Qué te guía al momento de decidir un encuadre o una atmósfera?
Me interesan especialmente las emociones honestas: la vulnerabilidad, la calma, la intensidad, la conexión entre personas. Cuando encuadro, me dejo guiar por lo que siento en ese instante (la luz, la energía del entorno, el gesto de alguien que me llama la atención) y busco crear una atmósfera que haga que esa emoción se sienta real y presente. Me gusta que mis fotos tengan un clima, no solo una composición correcta.
¿Cómo describirías tu experiencia en Traidora de Cenizas, el proyecto reciente de José Ponce? ¿Qué descubriste durante ese proceso y qué te llevaste de esa colaboración?
Fue una experiencia súper enriquecedora. Con José sentí mucha libertad creativa: me permitió explorar, proponer y jugar con ideas. Me hizo acordar mucho a mis inicios, cuando grababa videoclips en Tandil, y me hizo plantearme volver a retomar esa parte mía.
Si pensás en lo que querés crear más adelante, ¿qué territorios nuevos te gustaría explorar? ¿Hay algún formato, técnica o proyecto que te intrigue especialmente para tu futuro artístico?
Me gustaría, como decía antes, meterme otra vez en la creación de videoclips y explorar más esa parte, especialmente proyectos donde pueda mezclar estética, narrativa y emoción. A futuro me imagino haciendo algo más documental o también trabajando en cine, pero con un estilo muy propio, muy sensorial.
