Say no more: el genio irreverente de la música, Charly García, recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires (UBA), un reconocimiento que trasciende lo académico para convertirse en un homenaje a toda una generación.

«La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá«, decía Charly, y hoy lo celebra la academia: un artista que rompió moldes y llevó la música argentina al límite de lo posible.

Este reconocimiento legitima no solo a García como músico, sino como pensador cultural: sus letras, rupturas y experimentaciones son material de estudio, tanto como sus actos de rebeldía.

Charly atraviesa dictaduras, democratizaciones y cambios sociales, siempre poniendo la música como espejo. El doctorado se convierte en un «acto de reparación cultural«: un artista que nunca pidió permiso ahora es abrazado por la academia.

Charly García, que sigue la estela poética de Spinetta (como en «Los libros de la buena memoria«), hoy se convierte en libro vivo: un doctor sin pupitre, un genio que enseña desde el teclado y desde el silencio, porque incluso callado sigue diciendo todo.

Invitame un café en cafecito.app