DelMonte fue nominado a los Premios AqM a la Música Independiente 2026 en la categoría Proyecto Folclore Raíz por “Gato de madrugada”. Nacida hace siete años en Jesús María, Córdoba, la banda construyó una identidad propia dentro del folclore argentino y atravesó un proceso de crecimiento y profesionalización que la llevó a grandes festivales y escenarios del país. Entre la tradición, la danza y una búsqueda sonora propia, el grupo apunta ahora a nuevos desafíos, con Cosquín como uno de sus próximos objetivos.
¿Cómo fue el recorrido de DelMonte desde sus comienzos hasta convertirse en la banda que es hoy? ¿Qué momentos marcaron especialmente ese camino?
DelMonte nace hace siete años en Jesús María (Córdoba), a partir del encuentro de músicos de la zona provenientes de distintos proyectos y bandas. Desde entonces venimos construyendo una identidad propia dentro del folclore argentino, con una propuesta que combina raíz, energía y una fuerte conexión con el público. Hace aproximadamente tres años comenzamos a trabajar con la formación actual, coincidiendo con una etapa de crecimiento y profesionalización del proyecto. Hoy somos una de las bandas más convocantes del norte de Córdoba, con presencia en peñas, festivales y escenarios de distintos puntos del país.
¿Cómo hacen para tomar una música de raíces profundas y llevarla al presente sin perder aquello que la conecta con su historia?
Actualmente buscamos expresar nuestra manera de sentir y vivir el folclore. Tomamos una música que tiene raíces profundas, que nos formó y nos representa, y buscamos llevarla al presente con nuestra propia mirada, nuestra energía y el sonido que fuimos construyendo como banda.
En su propuesta, la música también se completa cuando aparece la danza. ¿Qué relación tienen con los bailarines y qué sucede en ese encuentro?
Nos moviliza hacer música que genere algo en quien la escucha, pero también en quien la baila. Para nosotros los bailarines son una parte fundamental de ese lenguaje: cuando la música se encuentra con la danza, el escenario cobra otra dimensión y el folclore vuelve a sentirse vivo.
Jesús María ya forma parte de la historia de la banda y ahora aparece Cosquín como próximo gran objetivo. ¿Qué significa para ustedes ir corriendo ese límite?
Uno de nuestros grandes sueños ya se cumplió: poder estar en un escenario como Jesús María, y tuvimos la suerte y el orgullo de hacerlo más de una vez. También compartimos escenario con artistas que admiramos y que fueron parte de nuestra formación musical. Ahora estamos persiguiendo otro gran escenario, que es Cosquín, un lugar que representa muchísimo para nosotros y que sería otro paso enorme.
Desde el interior, sostener una carrera profesional implica además resolver producción, difusión, logística y viajes. ¿Cuál sienten que es hoy el desafío central?
Uno de los principales desafíos es sostener un proyecto independiente en el tiempo y lograr que pueda crecer de manera profesional. No alcanza solamente con hacer música. Detrás de una banda hay ensayos, producción, grabaciones, difusión, redes, logística, conseguir escenarios, generar vínculos y estar permanentemente buscando oportunidades. Cuando se trata de una banda del interior, muchas veces hay que hacer un esfuerzo todavía mayor para llegar a otros lugares y acceder a escenarios importantes.
Si alguien todavía no conoce DelMonte, ¿por dónde le recomendarían entrar en el universo musical de la banda?
El último EP tiene arreglos propios, no es tan “cuadrado” y es donde más se puede descubrir nuestra identidad. Hay bastante tiempo entre el primer trabajo y el EP, y se nota una evolución en arreglos, instrumentos y hasta en el estilo, porque decidimos ir para el lado contrario de lo que hacíamos. La sesión que va a salir nos encanta porque es 100% en vivo, sin pista y sin secuencias: real, cruda y hasta divertida.
DelMonte está nominado en Mejor Proyecto Folclore Raíz por “Gato de madrugada”. ¿Qué significa para ustedes este reconocimiento dentro de una búsqueda que apunta a llevar el folclore del interior a nuevos escenarios?
Queremos que DelMonte sea raíz, presente y futuro: una banda que respeta lo que recibió, pero que también se anima a construir su propio camino. Queremos dejar una huella, que nuestra música trascienda y demostrar que desde el interior también se pueden construir proyectos sólidos, profesionales y capaces de trascender.
Raíz que mira hacia adelante
DelMonte no plantea la tradición como un lugar inmóvil. Su búsqueda consiste en reconocer aquello que los formó y, desde ahí, construir una mirada propia. La banda entiende el folclore como una música que se completa en el encuentro: entre músicos, público, bailarines y territorios.




