Desde una historia compartida que comenzó en la infancia, Nahuel y Lautaro Varela construyen con La Taza Calva un proyecto que reúne canciones propias, exploración sonora y una manera personal de entender el trabajo en dúo. Sus composiciones recorren distintos climas y estilos, con la canción como centro de una búsqueda que sigue creciendo. En los Premios AqM a la Música Independiente 2026, La Taza Calva está nominada en las categorías Proyecto Pop y Videoclip por “Vida de adulto”, junto a Alan Sutton.
¿Cómo cambió el dúo desde aquellos primeros ensayos de la infancia hasta las canciones que están haciendo hoy?
La Taza es un dúo pop que nace cuando con Lauti teníamos entre 9 y 11 años. De alguna forma arrancó como una extensión de los juegos que teníamos. Pero siempre nos lo tomamos en serio, realmente queríamos tener un grupo y hacer música.
Después de unos cuantos años de probar cosas, ensayar, etc, grabamos nuestro primer disco, «Hechizos y Sueños«, en 2015. Le sucedieron «La Esencia De La Vida«, el EP «Brindis«, «El Baile Del Fin Del Mundo» y «Colorimetría«. En estos álbumes tuvimos el honor de contar con invitados como Lisandro Aristimuño, Hilda Lizarazu, Florian y Edu Schmidt, entre otros. Para 2025 lanzamos «Vida De Adulto«, junto a Alan Sutton y las criaturitas de la ansiedad y este año salió «Cansando Amigos«, nuestro último single.
Estamos preparando un nuevo álbum que nos tiene felices y muy manijas. A lo largo de la historia del dúo, hemos tocado en escenarios como La Usina Del Arte, Ciudad Emergente, Centro Cultural Recoleta y La Tangente, entre otros. Entre el primer ensayo y el último pasó casi todo: intuiciones, aprendizaje, experiencia, errores y aciertos, casi cien shows, juego, cuatro albums. Y la vida, ademas. El paso del tiempo. Arrancamos siendo niños y ahora tenemos casi 30 y 31. Ya no somos las mismas personas que arrancaron el proyecto, pero algo, lo único importante evidentemente, se mantuvo como para que estemos hoy mismo hablando de nuevas canciones y pensando en lo que viene.
En las canciones aparecen distintas experiencias, ideas y búsquedas. ¿Qué te interesa expresar actualmente a través de la música y qué te impulsa a seguir creando?
De alguna forma siento que lo que uno expresa no es una búsqueda del todo consciente, sino que es más bien una forma de percibir el mundo que aparece y que incluye recuerdos, sensaciones, ideas, cosas que son secretas incluso para uno mismo, vulnerabilidades, gusto por ciertos intervalos o acordes, emociones vividas, sonoridades de palabras, influencias. En ese sentido no sé si puedo hablar de qué quiere uno expresar, porque uno es la parte menos interesante de la cancion. Pero me gusta pensar que La Taza es un grupo que está básicamente atravesado por el amor. Tanto el amor por la música, en todas sus formas y géneros; por la idea de intentar emocionar a los demás como la música de otros nos emocionó a nosotros, la idea de transmitir amor mediante la música; y por el amor entre nosotros dos como hermanos. Es un dúo donde todo se hace de forma artesanal, apasionada, entusiasmada, buscando que todo se escuche y se vea como soñamos. Hoy por hoy el mensaje en todo el mundo es que todo debe hacerse rápido y eficazmente, casi sin pasión, sin especificidades, en serie. Así que nos dan más ganas de redoblar la euforia que nos produce poder expresarnos a través de la música y, en la medida que se pueda, contagiar esa búsqueda de belleza. La belleza es todo.
Cuando piensan en lo que viene, ¿qué proyectos o caminos les gustaría desarrollar en esta etapa?
Estamos trabajando en un álbum que va a incluir «Vida De Adulto» y «Cansando Amigos» y nos tiene muy entusiasmados. Gracias a Dios en el último año hay mucha gente nueva que empezó a escucharnos, así que la idea es seguir sumando público que se sienta movilizado con lo que hacemos y poder ir viajando con nuestras canciones.
Si alguien todavía no conoce su proyecto, ¿Qué canción, disco o lanzamiento le recomendarían escuchar para entrar en su universo musical? ¿Por qué?
Creo que «Vida De Adulto» y «Cansando Amigos«, nuestros dos últimos singles, son grandes opciones para ingresar a nuestro mundo. En cuanto a álbumes, creo que «Colorimetría» es muy bueno para escuchar, valga la redundancia, los colores que forman La Taza: allí está el pop pegadizo que nos caracteriza, pero fusionados con el jazz, la cumbia, la música clásica, el rock progresivo, las baladas de piano. Es un disco muy colorido, que tiene muchas capas y que es una puerta para entrar a ver todos los mundos que hacen nuestro mundo.




