Un manifiesto sonoro de 26 piezas donde el rock se expande hacia lo orquestal y lo autobiográfico, transformando el caos personal en una narrativa intensa, cruda y profundamente humana.
Reetoxa presenta «Soliloquy», un ambicioso segundo álbum que se despliega como un viaje de rock intenso y profundamente personal. Concebido durante la pandemia, el disco nace en un contexto límite: aislamiento, insomnio creativo y una necesidad urgente de decirlo todo. Entre cigarrillos, café y recuerdos, Jason McKee reconstruye fragmentos de su vida, sus miedos y sus obsesiones, dando forma a una obra que mezcla crudeza emocional con una escala épica, potenciada por arreglos de orquesta europea.
Con 26 canciones cuidadosamente seleccionadas de un universo mucho más amplio, «Soliloquy» no busca ser cómodo: busca ser honesto. Es un trabajo arriesgado, visceral y sin concesiones, donde cada tema parece empujar los límites de quien lo creó.
