Codec anuncia el lanzamiento de «Todo vuelve a su lugar«, su tercer álbum de estudio. El nuevo trabajo encuentra a la banda en un terreno más introspectivo y contemplativo, alejándose del frenesí urbano de su antecesor «Metrópolis» para adentrarse en paisajes sonoros marcados por la pausa, la melancolía y la incomunicación.
A diferencia de «Metrópolis«, definido por la energía constante y la aceleración propia de la era informacional, «Todo vuelve a su lugar» propone un recorrido más reflexivo. Aunque conserva momentos de intensidad, el álbum despliega una atmósfera más lenta y desolada en canciones como «De cero«, «Scanner«, «Océano«, «Desierto en el desierto» y «Un día normal«, siendo esta última la más pesimista del conjunto.
El imaginario del disco se aleja de las ciudades y se instala en el desierto: ruinas, mapas vacíos, mareas amenazantes y extensiones inhóspitas que funcionan como metáfora de la soledad esencial del ser y la dificultad para comunicar la propia experiencia. Esa idea se convierte en el eje conceptual que atraviesa todo el álbum.
Sobre la banda
Codec se formó a comienzos de 2014 y está integrada por Bruno Bollini (voz principal, coros, bajo eléctrico, piano y guitarra eléctrica), Adrián Bollini (voz principal, coros y guitarra eléctrica) y Sebastián Neuss (guitarra eléctrica, efectos y loops).
A lo largo de su trayectoria trabajaron con diversos bateristas y recorrieron espacios como La gran Jaime, Casa Colombo y Éter Club. En 2019 lanzaron su primer álbum «Data«, seguido por «Metrópolis«, que consolidó su búsqueda estética ligada al rock alternativo
Codec cuenta con influencias que van desde The Beatles, Pink Floyd, Yes, Genesis, King Crimson y Queen, hasta Radiohead, Björk y Beck, así como la tradición del rock argentino de Spinetta, Charly García, Cerati y Divididos.
