Tras el debut íntimo de “Campo”, Mage presenta “Témpanos”, segundo adelanto de su EP «Animalística«. Una guitarra frágil, algo rota y dudosa, marca el inicio de la canción, para luego abrir paso a texturas electrónicas, un ritmo contenido y una voz que se mueve entre la vulnerabilidad, la seducción y la firmeza. El registro íntimo de Mage habita la letra con una franqueza desarmante y logra que la incertidumbre sea una fuerza expresiva.
Como sugiere el título, el tema se instala en la incertidumbre del amor roto: la vacilación entre quedarse o irse, el temblor que puede ser miedo, deseo o ambos. Versos como “podrías irte o te podrías quedar” colocan al oyente en ese instante suspendido, reflejando la manera en que la canción rechaza una conclusión cerrada y se disuelve, en cambio, como una pregunta que persiste.
La clave del tema está en la atmósfera que Mage construye entrelazando elementos que evocan tanto el folk experimental como el pop lo-fi. El single funciona como una confesión al oído: vulnerable, incómoda y profundamente intima. Lo que queda no es tanto una resolución, sino una experiencia que permanece: como un trozo de hielo flotando tras un naufragio, frágil e innegable.
El trabajo de Mage recoge ecos de la canción rioplatense mientras construye un espacio profundamente personal y cinematográfico. Tras la intimidad de su antecesor, este estreno continúa delineando «Animalística«, su primer EP, concebido junto al productor uruguayo Ignacio de los Campos y con aportes posteriores de Juan Ibarlucía y Javier Medialdea.
Destacada fotógrafa y cineasta, Magela desarrolló el hábito de la composición en forma privada, creando canciones y escribiendo poemas en Montevideo, Quito, New York, Beijing y Los Ángeles, ciudades en las que vivió, trabajó y que construyeron, de diversas formas, su particular mirada. Su primer trabajo discográfico, un EP de carácter misterioso que cruza la mejor tradición uruguaya (bajo la influencia de Eduardo Mateo, Diane Denoir, La Hermana Menor o Gustavo El Príncipe Pena) con técnicas de producción provenientes de la música folk experimental norteamericana. Así, en el lapso de seis intensas canciones, se cruzan guitarras barítonos, bombos legüeros, sintetizadores monofónicos y spring reverbs extraídas directamente de la herencia country nashville de los años 60.
“Témpanos” parte de un poema de desamor y frustración para construir una suerte de pequeño drama sonoro simultáneamente sensual y experimental. Entre el indie lo-fi y la herencia cancionística de Serge Gainsbourg o del Chelsea Girl de Nico, este nuevo lanzamiento propone un engaño: una canción sencilla, incluso naif, contenida dentro de un track inestable, experimental e inevitablemente uruguayo.
