Con raíces que brotaron al final del encierro de comienzos de la década, El Truco Final se afianza como una de las bandas más activas de Azul. Entre influencias del rock nacional, espíritu de camaradería y una búsqueda constante, el grupo encontró una fórmula que une oficio y emoción en cada escenario.
¿Cómo se formó El Truco Final, quiénes lo integran y qué los une como grupo?
La banda se formó a fines de 2021, cuando empezábamos a salir de aquel parate general. Debutamos en diciembre de ese año en el Festival Azul Rock y desde entonces nunca paramos de tocar. Si bien en el camino cambiaron integrantes, el núcleo sólido de la banda se mantuvo intacto. Nunca habíamos tocado juntos y veníamos de estilos diferentes, incluso del tipo de música que hoy hacemos; sin embargo, encontramos una “química” que hace que el grupo funcione, tanto en lo humano como en lo musical.
El Truco Final está integrado por Martín Mender (teclados y coros), Gustavo Dalessandro (batería y percusión), Nano Bazzano (bajo y voz), y Claudio Minellono (guitarra y voz).
Su nombre tiene algo de misterio y desenlace. ¿Qué significa “El Truco Final” para ustedes?
Si bien las definiciones vienen a acotar la imaginación y el tiempo les puede quitar vigencia, hoy El Truco Final representa el gran desafío en el que estamos embarcados desde nuestra propuesta musical como banda, y al que le encontramos, felizmente, el techo cada vez un poquito más arriba.
Originalmente el nombre sale de la letra de una canción propia que dice: “…no puedo fallar, el truco final…”. En ese momento las expectativas eran las mínimas, de una banda nueva, formada por quienes ya hemos estado, por nuestras edades, en innumerables proyectos musicales, y queríamos que funcionara. Hoy, con 40 actuaciones encima (tanto en formato eléctrico como acústico), que para nosotros es muchísimo, el sentido cambió.
¿Cómo describirían su sonido a alguien que nunca los escuchó?
Somos una banda de rock y pop que suena actual, pero con todo el perfume de los ochenta en su ADN. Hacemos canciones que son de nuestra autoría, aunque a veces jugamos con alguna versión de artistas del rock nacional.
¿Qué artistas o bandas sienten que los marcaron?
Sería muy mezquino enumerar y fácil olvidarse por ser tantos. Son todos los grandes músicos del rock nacional, desde Spinetta, Charly, Pappo o Miguel Abuelo, a través de sus épocas y sus bandas, pero también tantos otros del lado del folclore, el tango y la música clásica, etc. Inclusive los que desde nuestras familias o entorno nos fueron marcando.
Pero también hemos vivido rodeados de la música de músicos de otros lugares que nos han influenciado desde el rock, el blues, el jazz, el heavy metal, el rock progresivo, el rock sinfónico, etc. Podríamos encontrar un poco de todos ellos en nuestros corazones.
¿Cómo ven la movida musical de Azul hoy? ¿Hay espacios, público, medios?
En Azul siempre hubo música y, en lo que al rock respecta, siempre se formaron muchas bandas y proyectos musicales. También, con el tiempo, aparecieron espacios para el aprendizaje musical por fuera de los clásicos conservatorios.
La falta de lugares para el desarrollo de los espectáculos de rock siempre ha sido un problema y eso ha obligado a rebuscárselas, en salas de teatro o incluso en comercios o lugares de gastronomía que, con la mejor onda, te hacen un lugarcito.
En cuanto a los medios locales y de la zona, la verdad es que siempre nos han apoyado, sobre todo en las radios y mediante las redes sociales. En Azul y en la zona hay gran público de rock, y cuando ofrecés tu música desde el corazón, el público responde con el corazón, acompañándote con su aplauso y las charlas al final. Eso se disfruta mucho y le da sentido a lo que hacemos.
¿Qué desafíos enfrentan las bandas del interior a la hora de difundir su música?
En el caso nuestro, el mayor desafío está en insertarse en el mundo de las redes sociales. Es dificultoso, porque hay que hacerse notar en un medio donde hay tanta oferta que sería imposible una vida para escuchar toda la música que salió hoy.
Entonces lo que podría llamarse “vieja escuela” recobra sentido: los recitales con gente real, aunque no seamos muchos o el sonido no sea el mejor, y las radios locales. Nosotros tratamos de tocar lo más posible, no solo en Azul sino en ciudades de la zona, incluso nos atrevimos a incursionar en Buenos Aires.
Como contracara, hoy en Azul hay varios estudios de grabación donde se pueden lograr muy buenas cosas y, además, está casi al alcance de cualquier músico (sobre todo los más jóvenes) acceder a su propio estudio mediante una computadora.
¿Están preparando material nuevo? ¿Hay algo en camino (disco, video, single)?
Actualmente estamos mezclando el primer corte de cuatro singles que están en proceso y que en breve compartiremos en las redes. Todo grabado y producido en Azul, en estudios Marmet.
Esta sería la tercera vez que entramos en estudio: la primera fue el single “El Viaje” (grabado en el estudio de Charly Goitía); la segunda fue para producir la grabación en vivo de lo que fue la presentación en el Teatro Español de Azul, donde también grabamos con Marmet (Martín Messineo), y además se editaron tres videos dirigidos, producidos y editados por Charly Goitía.
Todo el material se encuentra disponible en redes como YouTube, Spotify, etc.
Por último, agradecemos la generosidad de la revista Aquí Música de la ciudad de Tandil por dedicarnos un espacio para difundir nuestra música.

